El dios dinero
Miguel Rivilla San Martín.
La generalidad de los humanos centran sus ocupaciones
y preocupaciones alrededor del dinero.
El vil metal, o “el
estiércol del diablo”, en frase de Papini, se ha erigido en un dios, casi
omnipotente, que esclaviza y tiraniza a medio mundo y solivianta al otro
medio .Donde reina como valor absoluto el del dinero, los demás valores se
difuminan y desaparecen. Millones de seres humanos cifran sus deseos e
ilusiones en el tener y acumular dinero. Piensan que en él encontrarán la
única felicidad posible y por su medio alcanzar cuanto les brinda la
sociedad consumista en que viven. No venden su alma al diablo, -ya muchos
no creen en su existencia , - sino al dios dinero. Incontables son los que
han hecho el fin de sus vidas el dinero. Luchan, se agitan, se corrompen y
matan por conseguir más y más dinero, que les posibilite la realización de
todos sus sueños. Para estos tales, la única verdad que existe –no creen
en nada ni en nadie- es el dinero. Esta fiebre posesiva de dinero afecta
por igual, sin excepción, a los hombres y mujeres de todas las clases
sociales, razas, culturas, edades y condición, en todos los lugares del
mundo. Pocos son, en verdad, los humanos que escapan a su influjo y
fascinación. Hasta el mismo Salvador de los hombres, sufrió el acoso de la
tentación crematística, saliendo vencedor en la lid. Sus palabras de vida
eterna, siguen resonando todavía a lo largo y ancho de los siglos: “No
podéis servir a Dios y al dinero”.
Ante este panorama, un
tanto desolador pero real ¿quién puede decir con verdad que no ha
sucumbido alguna vez al poder del dinero? .Se comprende la verdad del
Libro Sagrado cuando dice: “Feliz el hombre que no puso su confianza en el
dinero ,sino que su Dios es el Dios de Israel“.
Publicado el 19 de
junio de 2003
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