[FIRMAS]
¿Por qué buscar otros médicos?: 13o Domingo Ordinario
P. Santiago Martín
29 de junio de 2003
“Había una mujer que padecía flujos de sangre desde
hacía muchos años. Muchos médicos la habían sometido a toda clase de
tratamientos y se había gastado en eso toda su fortuna; pero, en vez de
mejorar, se había puesto peor. Oyó hablar de Jesús y, acercándose por
detrás, entre la gente, le tocó el manto... Inmediatamente se secó la
fuente de sus hemorragias”. (Mc 5, 25-30)
Cada vez hay más personas que acuden a magos y adivinos
para buscar recetas de felicidad. Cada vez hay más depresiones y
suicidios, fruto en muchos casos de decepciones y de frustraciones. Cada
vez hay más matrimonios rotos, más ancianos solos, más abortos. Y, sin
embargo, teóricamente, cada vez tendríamos que ser más felices pues el
nivel de vida mejora y la prosperidad está arraigada en muchas familias.
El problema está precisamente en que la gente busca la
felicidad donde no puede encontrarla. Como la mujer enferma de que habla
el Evangelio, en la búsqueda de la salud, de la felicidad, ha gastado todo
su dinero, toda su energía, toda su vida, y en lugar de mejorar ha
empeorado. En cambio, aquellos que han apostado por Cristo y que han hecho
de Él la fuente de su felicidad la han encontrado.
Demos gracias a Dios por haberle encontrado y
aferrémonos a su manto, sin separarnos de Él, porque sólo Él nos puede
curar, consolar, fortalecer y llenar de esperanza.
Publicado el 25 de
junio de 2003
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