Imprimir

El gobelino… la esperanza y el buen amigo

Fernando Sánchez Argomedo / yoinfluyo.com

México, nuestra amada Patria está pasando por un momento histórico, un momento sin igual, de esos que suceden cada siglo.

Hace ya algunos años un gran amigo me contó algo que se me quedó grabado para toda la vida, y me hizo entender que siempre habrá esperanza de un mañana mejor, de un futuro diferente.

Los seres humanos y nuestra historia, son como la obra de un artista que teje un gobelino, o un tapiz magistralmente trabajado. La obra de arte mientras está en proceso de construcción parece ser todo un desastre, hilos que se cruzan sin sentido, colores que se mezclan sin combinar, espacios sin tejer que no tienen razón de ser, accidentes, nudos y ¡desastres!

- “Esto de ninguna manera es una obra de arte”, dirá cualquier persona que con un poquito de sentido común vea ese lado del tapiz o gobelino.

- “No señor”, dirá un amigo, “esto sí es una obra de arte, así como lo ves complicado y sin sentido es la obra de un ser que sabe lo que hace”.

- “¿Cómo?”, dirá nuevamente el que ante sus ojos solo ve hilos cruzados sin sentido. “Pero ve nada más, ese hilo de color rojo que cruza sin definir de donde viene y a donde va, y mira ese enjambre de nudos, que solo se estorban, y aquel otro que está suelto y que está completamente fuera de cuadro… que barbaridad, como puedes decir que es una obra de arte”.

El amigo paciente y sereno, mira con ojos sabios y dice:

- “Pues es una obra de arte”, se levanta e indica al amigo, “ven, demos la vuelta al gobelino”… y ante la mirada de sorpresa con ojos grandes y redondos del amigo, se descubre el otro lado el gobelino.

- “¡Que barbaridad!”, dice, “pero si esto es una verdadera obra de arte, es un bellísimo paisaje, y además muestra una vereda que se dirige al sol en el horizonte”.

- “¡Te lo dije!, es una obra de arte”.

Así como la historia de este gobelino es la historia de la humanidad, por medio de la cual Dios construye e hila con la vida complicada de nosotros los seres humanos una obra de arte.

Este comentario se quedó grabado en mi mente y espíritu para toda la vida y lo recuerdo cada instante cuando las cosas parecen no funcionar, la situación parece caótica y nuestro México parece no tener salida. Pero es que Dios está construyendo una obra de arte con cada uno de nosotros.

Parece que algunos no lo vemos, pero México, nuestra amada Patria está pasando por un momento histórico, un momento sin igual, de esos que suceden cada siglo. Estamos ante la gran oportunidad de ser esos hilos entretejidos y tramados para reconstruir el gobelino llamado México.

Ese gran amigo ahora convaleciente en su casa fue quien con sus comentarios y con su testimonio me recuerda cada día que México y nosotros, a pesar de nuestros grandes defectos, tenemos ESPERANZA, y la gran oportunidad de construir un México Nuevo.

Lo que queda es Influir, y ¡Yo Influyo en este momento!

Publicado el 4 de julio de 2003

 
 

Inicio ] [ Atrás ]