La Masonería
invisible, desvelada por Ricardo de la Cierva
Fernando José Vaquero Oroquieta
La Masonería, para la inmensa mayoría de nuestros
compatriotas, o no existe, o carece de peso social; siendo entendida como
una asociación recreativa y filantrópica que “suena a viejo”. En
definitiva, es valorada, más o menos, como una ONG, aunque con una
incomprensible carga ritual. Un libro, de pretensiones enciclopédicas, se
adentra en múltiples facetas y expresiones de los “hijos de la viuda”. Con
este texto, Ricardo de la Cierva, su autor, de nuevo rompe esquemas y
tópicos.
No es la primera
incursión del historiador Ricardo de la Cierva en el movedizo terreno de
la Masonería. Recordemos sus títulos El Triple Secreto de la Masonería
(1994, en el que aborda rituales y constituciones) y Los signos del
Anticristo (1999, centrado en aspectos históricos). En esta ocasión se ha
superado, al proporcionar, en un único volumen, un material amplísimo y
muy variado, casi una auténtica enciclopedia sobre la Masonería, pues
ofrece una visión general de todos sus aspectos más relevantes:
naturaleza, origen histórico, incidencia concreta en la historia,
contenido de sus rituales, organización interna, obediencias existentes,
relaciones con otras entidades, su confrontación con la Iglesia católica,
los denominados “crímenes masónicos”, sus conexiones con determinados
círculos de poder político y económico mundiales, etc. En este itinerario
se adentra también, por varias vías -y ese es el objeto del libro- en el
oscuro mundo de la Masonería invisible; es decir, aquella que no es
accesible, ni siquiera, a la inmensa mayoría de los propios masones y
cuyas pretensiones y ramificaciones parecen alcanzar el poder político,
los centros de decisión económicos y los motores impulsores del cambio
social a través de la imposición de una nueva mentalidad global y
universal. Una Masonería invisible, también, en su más íntima naturaleza:
gnóstica y pagana en cualquier caso, satánica al menos en determinados y
restringidos cenáculos herméticos.
No hay aspecto
relevante de la Masonería que el autor no se haya atrevido a afrontar,
aunque con desigual resultado, en este texto: La Masonería invisible. Una
investigación en Internet sobre la Masonería moderna (Editorial Fénix,
Madrid, 2002. 678 páginas). Así, los capítulos dedicados al contenido y
análisis de sus rituales son magníficos e impecables: al recurrir a
fuentes masónicas de toda solvencia, desvelando su indiscutible naturaleza
gnóstica y paganizante y explícitamente anticristiana.
Otros capítulos no son
tan completos. Es el caso de los relativos a una parte de la materia que
inspira el trabajo del investigador. Nos referimos a los apartados
dedicados al Club Bilderberg, al Council of Foreign Relations, la entidad
norteamericana Skull and Bones, etc. Pero difícilmente podía haberse
realizado de otra manera, dada la opacidad de estas realidades y la
ausencia de fuentes documentales absolutamente fiables. En el acopio de
documentación recurre, casi exclusivamente, a Internet. Y el material
existente, en todo caso, es escaso, lo que empaña la fiabilidad de las
fuentes, procedentes de filtraciones internas, suponemos, dada la escasa
publicidad de la vida interna y los objetivos de tales entidades. De
abrirse al exterior, y de proporcionar un día a los historiadores
materiales solventes, podrían confirmarse las razonables intuiciones de
nuestro historiador.
Puede achacarse que
las fuentes procedentes de Internet son, en general, poco fiables. Por
ello el autor las ha investigado con criterio selectivo y riguroso. Además
se ha cuidado mucho en apoyarse, cuando es posible, en los títulos más
significativos de la inmensa bibliografía masónica existente, tanto en
castellano como en inglés. Y de ese rigor podemos dar crédito, por el
conocimiento personal que tenemos de las web en castellano de temática
masónica, que pueden encontrarse en la red de redes y a las que ha
recurrido el autor.
Tienen mucho interés
historiográfico los contenidos dedicados a la configuración moderna de la
Masonería: su evolución desde unos gremios medievales de indudable
religiosidad, hasta derivar en una sociedad semisecreta anticatólica. Los
concretos datos históricos de esa transformación efectuada al calor del
Iluminismo y la Ilustración, ordenados por el escritor, son
esclarecedores. Dicha evolución histórica es avalada por su estudio de
otros aspectos trascendentales para la vida de la Masonería: las que
denomina “infiltraciones” templarias y rosacruces.
Otro aspecto
relevante, y que debería profundizarse en el futuro, es el de las
relaciones, con diversas implicaciones (políticas, religiosas, sociales),
de la Masonería con las tres Internacionales obreras, la Sociedad Fabiana,
la Sociedad Teosófica, etc.
No elude un tema de
actualidad, aunque complejo, como es el de la confrontación histórica con
la Iglesia católica. Para ello recorre todos sus hitos importantes,
remotos unos, de rabiosa actualidad otros, tanto en lo que respecta a
documentos concretos y múltiples pronunciamientos pontificios, como a
diversas vicisitudes históricas relevantes.
Dedica bastante
espacio, muy bien tratado y riguroso en sus fuentes, a las conexiones
judeo-masónicos; incuestionables en su impacto en los rituales masónicos,
alma y espejo de la institución.
Su incidencia en
hechos concretos de la historia, faceta muy querida y cultivada por los
propios masones, también es abordada por el investigador; temática de
especial interés para nosotros, españoles, por sus implicaciones en
diversos acontecimientos, como fueron la llamada emancipación de las
naciones hispanoamericanas y el asesinato de José Calvo Sotelo en 1936,
entre otros.
No se detiene ante
ninguna barrera, lo que le permite afrontar espinosas problemáticas poco
tratadas: el presunto satanismo de algunos niveles superiores de la
Masonería, los llamados “crímenes masónicos” (entre los que tiene un
cierto interés la reciente versión que proporciona sobre la realidad
subyacente en los crímenes de “Jack el Destripador”), sus relaciones con
P2 y sus implicaciones en mismísimo el Vaticano…
Dado el fuerte
carácter del historiador, no sorprenderá encontrar motivos de polémica:
desde la mantenida con el Sr. Javier Otaola, alto dignatario masón vasco,
a los juicios que vierte sobre el Presidente Aznar a causa de sus
alabanzas a la masónica Institución Libre de Enseñanza y a Manuel Azaña. Y
en ese tono polémico, que atraviesa toda la obra, trasluce una clara
voluntad de servicio a la verdad histórica objetiva y a la Iglesia, más
que una pretensión de aséptica imparcialidad.
Muchas son las
sugerencias contenidas en el texto. Y del máximo interés los interrogantes
planteados. Por ejemplo, ¿cómo justifican, hoy día, ilustres jesuitas
-algunos de ellos, españoles- su manifiesta y particular simpatía con la
Masonería? Y, en otro orden, ¿podrán algún día explicar las razones de su
asistencia, a cónclaves de la Trilateral, los ilustres invitados españoles
que por allí recalaron, no se sabe muy bien a qué, y qué trataron?
Un libro, en
definitiva, muy recomendable. Sin caer en tópicos academicistas, y con las
limitaciones propias de la naturaleza opaca y semisecreta de las entidades
masónicas o paramasónicas que investiga y del principal medio empleado en
este trabajo, Internet, se sirve de una prosa ágil y rápida, sin apenas
notas a pie de página; resultando su lectura muy entretenida, en muchos
momentos apasionante y en todo caso, sorprendente.
Arbil, anotaciones de
pensamiento y crítica, Nº 62, octubre de 2002.
Publicado el 4 de
julio de 2003
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