George Weigel. “El
coraje de ser católico” (Planeta), crisis, reforma y futuro de la Iglesia.
Fernando José Vaquero Oroquieta
Este libro, que para los católicos de hoy puede tener
un papel análogo al cumplido por Informe sobre la fe, del cardenal
Ratzinger y el periodista Messori, hace casi dos décadas.
Algo está cambiando en la Iglesia católica. Después de
varias décadas de predominio “progresista” en muchas de sus expresiones y
estructuras eclesiales, los escándalos de abusos sexuales del clero, en
Estados Unidos, han constituido, según el prestigioso comentarista George
Weigel, la expresión más dolorosa de una crisis de fidelidad y de fe que
puede ser ocasión para una reforma, ya en marcha, en el camino de la
ortodoxia.
El contenido de este libro no gustará a
los españoles integrantes de la que George Weigel denomina “brigada
ligera”, es decir, el amplio grupo de intelectuales,
teólogos profesionales y burócratas eclesiales, que han conformado la
“cultura de la disidencia” católica, marcando a la Iglesia a lo largo de
más de dos décadas, instalándose en las estructuras parroquiales,
diocesanas y en la propia curia vaticana. Así, el autor del best-seller
internacional Biografía de Juan
Pablo II, testigo de esperanza
asegura que lo que estos personajes pretenden, realmente, cuando apelan al
“verdadero espíritu del Vaticano II”, como solución a los males de la
Iglesia, es reducirla a una más de las confesiones liberales protestantes
americanas; en una verdadera obra de autodemolición. Tal pretensión, opina
el escritor, tendría directa relación con las extravagancias doctrinales y
litúrgicas que vienen desconcertando a buena parte del pueblo católico
desde el término del Vaticano II.
Pero no acaba ahí su crítica. Esa “cultura de la
disidencia” estaría en la base de las diversas corrientes doctrinales,
divulgadas en ambientes católicos, en contradicción con su tradicional
ética sexual, a lo largo de esas décadas; siendo educados en las mismas la
mayoría de sacerdotes implicados en los abusos sexuales denunciados en
Estados Unidos a lo largo del año 2002.
Una precisión importante. Esos casos, que tan amplia
repercusión mediática tuvieron y que han originado este libro, han sido
perpetrados, en su mayor número, por sacerdotes homosexuales hacia jóvenes
y adolescentes varones. Una cuestión que conviene no perder de vista.
Esas dramáticas desviaciones, junto al
deficiente gobierno pastoral de una parte de los obispos norteamericanos,
lo que ha quedado en evidencia con su “gestión” del problema
provocando de paso una gran indignación
entre los fieles católicos, constituyeron las expresiones más dolorosas de
una auténtica crisis que el autor no duda en valorar como de fidelidad y
de fe.
Pero, a pesar de todo, no es un texto pesimista. Al
contrario. Partiendo de los gravísimos hechos acaecidos, proporciona al
lector nuevos datos que indican el inicio, ya, de una reforma
esperanzadora, si bien ésta puede tardar decenios en consolidarse; a lo
que se une la apasionada e ilusionante exposición de la vida auténtica de
la Iglesia que realiza el autor.
¿Qué orientación tendría esa reforma que nace de la
presente crisis? Sólo puede ser una, siempre según el juicio del autor: la
aventura de la fidelidad al catolicismo, con la certeza de que las
comunidades de convicciones ortodoxas y sin complejos son las que crecen,
mientras que el “catolicismo light” mengua.
Este libro, que para los católicos de hoy
puede tener un papel análogo al cumplido por Informe sobre la fe,
del cardenal Ratzinger y el periodista Messori, hace casi dos décadas,
¿puede interesar a un lector no católico? Sí, en la medida en que realiza
un diagnóstico certero y preciso del problema, más allá de distorsiones
ampliamente extendidas; y en cuanto no se puede ser indiferente al destino
y papel de una Iglesia que, en tanto sea más fiel a sí misma, más espacio
de libertad ofrecerá al mundo.
Editorial Planeta, Barcelona, 1ª edición, marzo 2003. Traducción de
Claudia Casanova. 226 páginas.
Publicado el 8 de julio de 2003
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