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Ayudar a Zenit no es una opción: es una obligación

Eulogio López / Hispanidad.com

Zenit es el mejor ejemplo de que la religión es pensamiento, y el pensamiento más profundo del hombre.

Que una agencia de Internet se aproxime a los 100.000 suscriptores, que sus textos sean leídos en todo el mundo en cuatro idiomas, que ser recojan en multitud de medios informativos, que no sólo hable de cuestiones eclesiales sino que, por ejemplo, aborde temas de actualidad internacional, aunque siempre desde una perspectiva cristiana, que todo ello haya sido creado por un españolito afincado en Roma (y lo que resulta más osado, casado con una francesa), y que, encima, haya sobrevivido sin publicidad y sin apenas pago, es decir, de forma gratuita... bueno, no sé si la Congregación para la Causa de los Santos lo calificará de milagro, pero los que los que nos dedicamos al periodismo en Internet, no tenemos ninguna duda acerca de su carácter inexplicable, desde el punto de vista natural. El contenido de la agencia Zenit (consultar desde esta misma página. Margen izquierdo, apartado Páginas de Interés) es sobrenatural, pero su cuenta de resultados es absolutamente preternatural. Atenta contra el sentido común y contra la lógica mercantil.

Porque todo el entramado Zenit se alimenta de una plantilla de media docena de personas, cuyos sueldos los paga una campaña de donativos realizados por lectores de los cinco continentes. Todo los que nos beneficiamos de Zenit (o sea, sus lectores y plagiadores) tenemos la obligación de rascarnos el bolsillo.

Además, todos son ventajas: siempre podremos escribir un libro para desafiar todo la pedagogía vigente en las facultades de periodismo acerca de la financiación de los grandes medios informativos: Zenit no tiene otra financiación que la limosna. El título del libro podría ser: “¡Otra prensa, es posible!”.

Zenit es el mejor ejemplo de que la religión es pensamiento, y el pensamiento más profundo del hombre. Y también lo es de que el periodismo religioso (o los libros religiosos, o la música religiosa, o el arte religioso o la ciencia, sí la ciencia, religiosa) no tiene por qué ser marginales. No tienen por qué figurar en las estanterías de los grandes almacenes, bajo el título “Esoterismo y Religión”.

Así que, lectores hispanos, saquen la cartera y envíe su óbolo a http://zenit.org/spanish/donativos.html  No es una orden, pero debería serlo.

Publicado el 15 de julio de 2003

 
 

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