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Equivocaciones mortales

Adolfo Carreto / www.avmradio.org  

Así que esta gente es peligrosa cuando se equivoca, y se equivoca casi siempre. Nuestra vida pende de cualquier equivocación.

A mí, la verdad, estos gringos me exasperan. Son fríos con la vida ajena que da pavor. Uno ya no sabe si su filosofía es la de la equivocación, o la de reírse del resto. Lo peor de todo es que todavía haya gente que les coree esa risita idiota, cínica y mortal. Que el Pentágono emita comunicados como éste, luego del asesinato del periodista de Reuters, resulta escalofriante: “Nuestros soldados se enfrentaron con un individuo creyendo que les apuntaba con un lanzagranadas y resultó ser un camarógrafo de Reuters”.

Nada más. Así de escueto. Uno no puede ponerse delante de un uniformado USA porque te conviertes en sospechoso, y ante la sospecha la única regla que cabe es el disparo. Así que esta gente es peligrosa cuando se equivoca, y se equivoca casi siempre. Nuestra vida pende de cualquier equivocación.

Han confundido una cámara filmadora con un lanzagranadas, lo que a uno le cuesta creer luego de tanta sofisticación tecnológica en eso de matar indiscriminadamente. Y es que no se puede enviar a una guerra a soldados solamente con el entrenamiento para disparar a todo lo que se mueva, porque todo lo que se mueve en una guerra, finalizada o continuada, se convierte en sospechoso. Por ende, en tiro al blanco.

Van diecisiete periodistas caídos en esta guerra que cada vez tiene menos claros los objetivos. Diecisiete periodistas de todo el mundo, españoles incluidos. No hay gobierno que se haga responsable de las equivocaciones. Quizá la única equivocación con fundamento sea esta de meterse a periodista para poder filmar balas equivocadas, bombardeos que van a dar a hospitales en vez de a los fantasmales arsenales químicos, atómicos, bacteriológicos. Armas que no aparecen, y no aparecen porque esta guerra se hizo para que nada apareciera, ni siquiera el dictador. Cuando el dictador aparezca lo mostrarán como a sus dos hijos, masacrados con alevosía. Para eso sí hay cámaras fotográficas dispuestas y filmadoras no confundibles con un lanzagranadas

La resistencia iraquí es otra de las equivocaciones de quienes se inventaron esta guerra. Pensaban que sin Sadan, Irak se convertiría en un descampado por el que podían campear a sus anchas los triunfadores. Y no. Los adeptos a Sadan, o los contra americanos, que quizá sea lo mismo, han empezado a hacer su guerra, y como que la van ganando. Sin tantos medios y sin tantas equivocaciones. Y es que lo tienen mucho, muchísimo más claro.

Publicado el 29 de agosto de 2003.

 
 

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