¿Qué festeja el mexicano?
María Velázquez Dorantes
En México durante la festividad de Todos los Santos y
la conmemoración de los fieles difuntos, se ven empeñadas año tras año por
los festejos importados del Halloween.
¿Día de muertos? Más mejor dicho, festejo
norteamericano de Halloween, en ediciones pasadas, el periódico El
Observador (“El día del demonio, fiesta que también celebra nuestro
México”
http://www.elobservadorenlinea.com/archivo/2002/381.html#7
) , ha publicado el origen de ésta fiesta pagana cubierta de
ocultismo satánico, pero aún así a pesar de que éste medio a informado a
la gente sobre los orígenes de está tradición Méxicoamericana, y que otros
medios que han presentado la historia; en México se sigue confundiendo el
día de muertos, tradición totalmente distinta , con el famoso Halloween.
La preocupación por este festejo que no se pierde, sino
que se refuerza es enorme, puesto que realmente está afectado y borrando
de las costumbres y tradiciones mexicanas.
Parecer ser que en México se está reafirmado el híbrido
día de muertos con la noche de brujas. Suprimiendo lo que realmente es un
tradición que se hace presente año con año, por los bailes populares de
disfraces, los niños que circulan por las calles pidiendo su calaverita
con los rostros cubiertos por máscaras terroríficas que impulsan el
aumento de la adrenalina por la noche oscura y todos esos mitos que se han
realizado a través de los diferentes medios de comunicación ; así como lo
más peligroso para la juventud, las reuniones con “fin de entretenimiento”
terminan con invocaciones, drogadicción y orgías por una fiesta que para
México es más suya que en el lugar de origen.
Ya no determinados una mala información de está fiesta,
sino una necedad de quienes a pesar de saberlo siguen aplaudiendo esté
acto con sus festejos , en los cuales no se miden las consecuencias.
Es importante volver a recalcar que día de todos los
santos y el día de muertos es una tradición de orígenes remotos a nuestra
evolución histórica, que no tiene nada que ver con los cantos, con los
disfraces, con las invocaciones, con las películas sanguinarias y de
expresionismo terrorífico. Sino más bien en México esos días son
tradiciones que se bufan de la muerte y no la adoran.
Es mucho más rica la tradición de día de muertos, donde
la creatividad de los altares y la literatura de la rimas acerca de la
muerte “ tílica y flaca”, se mantiene recordándonos que un día nos
enfrentaremos con ella, pero no de una manera preocupante sino con la
preparación que los católicos tenemos: que la expresividad de asesinatos,
de violencia y de creencia que seres oscuros e inexistentes vienen a
apoderarse en una noche de la humanidad.
Todo ello se remota a ideológicos extraídas del viejo
continente, adoptadas por las civilizaciones norteamericanas y ampliadas
por los mexicanos, que lamentablemente adopta ideas extranjeras sin darse
cuenta de la validez de sus verdaderas tradiciones..
Aprendamos a reconocer nuestra cultura y no acoger
tradiciones forasteras.
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