"Por la diversidad.
Contra la discriminación"
Cada hombre y mujer es un ser diverso, valioso en sí
mismo, que enriquece a la Humanidad, ya solo con su existir. Cada uno es
diverso, pero todos somos humanos; y hay sólo dos formas de serlo: hombre
y mujer.
“Como parte de su Programa de Acción para luchar contra
la discriminación, la Comisión Europea está llevando a cabo una campaña
paneuropea de información, de cinco años de duración, sobre la lucha
contra la discriminación por motivos de origen étnico o racial, religión o
creencias, enfermedad, edad u orientación sexual. Con el eslogan "Por la
diversidad. Contra la discriminación"..."
Así inicia el lanzamiento la página web, creada para
esta campaña stop-discrimination.
Todos estamos contra la discriminación, pero no todos
estamos “por la diversidad”, al menos la provocada por “la orientación
sexual”. Discriminación significa en principio separar, distinguir,
diferenciar una cosa de otra. Actualmente viene a significar diferencia en
el trato que se da a otras personas por considerarlas menos dignas o
inferiores a causa de su raza, etnia, religión, sexo, etc. Discriminar es
injusto, porque limita la libertad de un ser humano sin que este haya
elegido previamente ningún comportamiento que lo amerite. Quien asesina, y
reitera su opción (terrorismo), pierde el derecho natural a su libertad.
Esto no es discriminación sino salvaguardia de los derechos humanos, en
concreto de las posibles víctimas del terrorismo.
Las categorías que harían injusto un trato: origen
étnico, raza, enfermedad, edad, etc., vienen dadas de forma natural; es
decir no se escogen, no hay ejercicio de la propia libertad y por ello la
persona no es responsable de ello. La herencia genética marca
gratuitamente a la persona, en su raza, en su sexo, incluso en las
enfermedades que se contraen... Son características accidentales que no
tocan la esencia del ser humano son accidentes propios de la naturaleza
humana. Discriminar es injusto, cuando las causas de este trato diferente
son naturales, pero el ejercicio de una orientación sexual diversa a la de
la propia dotación biológica y genética no es natural.
¿Y qué es la orientación sexual? La orientación sexual,
cuando difiere de la que marca la misma biología corporal, aunque se vende
como algo natural, con lo que la persona nace y que no se puede cambiar,
es una desviación, una a-normalidad. Se respeta a la persona que lo sufre,
pero no se impone a toda la sociedad este comportamiento como si fuera
natural. Afecta a quien lo vive y afecta a la sociedad que se ve alterada
en su médula: la familia, principio del equilibrio de la persona. Puede
haber leyes que protejan sus derechos pero que igualen sus uniones a los
de un matrimonio natural.
Analicemos un ejemplo concreto: si un hombre o una
mujer que siente inclinación sexual hacia personas de su mismo sexo,
quiere dar clases en un colegio, ¿Para no discriminarlo tengo la
obligación de contratarlo como profesor? ¿Y si los padres de familia se
negarán a que el/la profesor/a de su hijo/a fuera una persona con esta
orientación? ¿Están en su derecho o se les puede denunciar por
discriminadores? ¿Quién es en este caso la víctima real: el/la profesor/a
o el alumno adolescente?
La homosexualidad, el lesbianismo son problemas reales
para la persona que lo vive. Si el día de mañana se acepta como normal la
pederastia, el incesto o el sadismo... ¿se izará la bandera de la
no-discriminación a favor del pederasta en lugar del niño? Increíble pero
posible, pues la argumentación puede ser la misma. “Por la diversidad.
Contra la discriminación”
Por la diversidad, sí, pero la diversidad natural. La
que nos viene dada como un enriquecimiento por la misma naturaleza. La
belleza del universo es el reflejo de la armonía que emana de la
diversidad casi infinita. Lo mismo sucede en el mundo de lo humano, cada
hombre y mujer es un ser diverso, valioso en sí mismo, que enriquece a la
Humanidad, ya solo con su existir. Cada uno es diverso, pero todos somos
humanos; y hay sólo dos formas de serlo: hombre y mujer.
Nuestra sociedad pluralista es compleja. Queremos hacer
el bien, no discriminar pero... discriminamos la verdad, para consentir
con el bien relativo y parcial de unos pocos. George Bernanos decía “Oirás
muchas verdades que llaman consoladoras; pero la verdad libera primero y
consuela después”.
Sólo una sugerencia, añadir al slogan de la campaña,
una sola palabra, la que puede ayudar a dar un poco de luz en este tema:
“Por la diversidad natural. Contra la discriminación”
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