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Libertinaje, ataque directo a la moral y la vida

Roger Limachi

La Iglesia Católica cree firmemente en la educación y la responsabilidad de los padres, por eso estamos convencidos de que el reparto de esos implementos puede afectar severamente la moral de nuestros niños y jóvenes.

"... te he puesto como un vigía ...: si oyes una palabra que salga de mi boca, inmediatamente se lo advertirás de mi parte. Si le digo al malvado: ¡Vas a morir! y si tú no se lo adviertes, si no hablas de tal manera que ese malvado deje su mala conducta y así salve su vida, ese malvado morirá debido a su falta, pero a ti te pediré cuenta de su sangre" (Ez 3,17- 18)

Cada ciudadano responsable, mas aun los cristianos católicos, así como sus pastores, tienen como uno de sus principales deberes, en el marco del derecho de que gozan todos los ciudadanos, de orientar, concientizar y, mejor, formar la conciencia cívico-política de cuantos quieran escucharlos, sin propósito de inducir, menos imponer, ideologías o partido político alguno. El cristiano comprometido, como el sacerdote, el obispo, y aun más el cardenal, al exponer la doctrina social de la Iglesia Católica y al denunciar las injusticias, las llamadas mentiras sociales, la corrupción y la falta de honestidad, así como la violación de los derechos humanos, corren el riesgo de ser convertidos en objetivo de críticos, motivados por mezquinos intereses políticos o económicos, que solo se dedican a destruir porque no saben nada de construir, ni de lo que es positivo para la sociedad.

Para no equivocarse al calificar las opiniones de los miembros de la jerarquía de la Iglesia Católica, cuando abordan temas sociales, políticos o sobre modos de proceder de funcionarios públicos, es preciso no olvidar que, también les asisten todos los derechos que tienen los demás ciudadanos, entre ellos el derecho a la libertad de opinión y expresión. Por la ignorancia o confusión de esos conceptos -fundamentados en ideologías extremistas, violentistas y antisociales- se hacen acusaciones que rayan en el delito por calumniosas y violan el derecho de opinión y expresión de los ciudadanos, como lo son también todos los cristianos católicos. En otros casos por un trasnochado odio a la verdad, o por incapacidad de discernir, se maquinan críticas malintencionadas para descalificar las opiniones más sensatas y honestas.

Decimos esto con motivo del escándalo que agitan algunas gentes con pensamiento totalitario, por algunas opiniones dadas por miembros de la Iglesia Católica, sobre asuntos públicos tan importantes, como el aborto y el libertinaje sexual encubierto con el manto de "modernidad".

Esta vez lo que ha sacado de sus casillas a los totalitarios de las ONGs abortistas y sus promotores, los "cívicos", son las expresiones claras del Cardenal Juan Luis Cipriani, a nombre de la Iglesia Católica peruana, manifestando su rechazo a la posibilidad de entrega, y solo para empezar, de un lote de 22 millones de condones a los escolares de educación secundaria. El cardenal dijo "Es un ataque directo contra un principio moral de la Iglesia Católica y de la vida humana la posibilidad de iniciar una campaña de entrega de preservativos a los escolares del país", y agregó "La Iglesia Católica cree firmemente en la educación y la responsabilidad de los padres, por eso estamos convencidos de que el reparto de esos implementos puede afectar severamente la moral de nuestros niños y jóvenes"

Por otro lado Monseñor Juan José Larrañeta, secretario general de la Conferencia Episcopal Peruana, calificó la iniciativa del gobierno como un "disparate", y añadió "Los colegios son centros de información y no de deformación "La verdad es que, con estas opiniones, el cardenal Juan Luis Cipriani y Monseñor Juan José Larrañeta, en nada han ido más allá de lo que las leyes establecen, pero las mentes afiebradas de los totalitarios piensan lo contrario. El cardenal también denunció en el pasado, con energía crímenes como el aborto. La opinión clara y directa de los miembros de la iglesia católica ha irritado a los caciques de las ONGs abortistas, y molestado a su comparsa, los "cívicos" de aquí y de allá, quienes han exigido con prepotencia, casi habitual en ellos, que el prelado y la iglesia callen, es decir guarden silencio cómplice.

Qué absurdas pretensiones la de los "cívicos", comunistas criollos disfrazados hoy de demócratas, pretender callar a la casi solitaria y única voz con autoridad moral y ética que queda en el país. Que abran los ojos y contemplen la situación general del país, y si algo les queda de sinceridad hallarán algo más de lo que denuncia la Iglesia Católica. Las cifras presentadas por la Organización Mundial de la Salud, de las Naciones Unidas, así como los entes gubernamentales de los países desarrollados, demuestran sin lugar a dudas que los resultados de una política de reparto insólito de decenas de millones de condones entre los adolescentes, con el cuento de prevenir el SIDA y los abortos, no ha tenido ningún éxito en otros lugares del mundo. Esto esta muy claro para quienes quieren ver la verdad y no engañar ni engañarse a sí mismos.

Los "cívicos" y su reparto de condones están destinados al fracaso, porque de llevarse adelante su descabellado despropósito solo lograrían que el libertinaje sexual y la promiscuidad se propague como un cáncer, con todas sus consecuencias nefastas, hasta en los lugares más remotos que hasta hoy se habían preservado del mal del siglo.

*Publicado en la Revista Presencia Regional. Juliaca, PERU (13 de octubre 2003).

 
 

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