Historicidad de los
Evangelios
Miguel Rivilla San Martín, Pbro.
En la actualidad, en los modernos medios de
comunicación, el ataque se ha vuelto más furibundo y persistente contra la
credibilidad de los Evangelios de Jesús.
Si hay algún escrito que reúna los criterios de
credibilidad (autenticidad, veracidad, e historicidad) que se exigen para
ser considerado histórico, este es, sin duda alguna, el Evangelio. En él
se recogen los dichos y hechos más relevantes de Jesús, llamado Cristo.
Ya desde el principio,-primeros siglos- aparecieron
escritos falsos y falseados, llamados apócrifos, que pretendieron
suplantar la veracidad e historicidad de los evangelios.
El intento de presentar el contenido y mensaje del
libro santo, como fruto de la imaginación de sus autores o del interés
eclesial, se ha mantenido, con mayor o menos virulencia, a lo largo de los
siglos.
En la actualidad, en los modernos medios de
comunicación, el ataque se ha vuelto más furibundo y persistente. Bastaría
recordar, entre otros muchos, el filme de Martín Scorsesse, La última
tentación de Cristo, o el no menos desafortunado The body, protagonizado
por nuestro galán malagueño, Antonio Banderas; así como los novelados e
inconsistentes relatos seudo religiosos, tanto escritos como televisivos,
de J.J.Benitez en su Caballo de Troya o El mensaje enterrado .Tales
engendros no merecerían la menor atención crítica, sino mostrasen un
interés más que sospechoso, por arrasar con la fe del ciudadano sencillo,
inerme ante la avalancha agnóstica y materialista.
A esta lista se ha añadido la novela del americano Dan
Brown “Da Vinci Code”que presenta a la Magdalena casada con Jesucristo.
Todo vale. Las aberraciones y dislates, no tienen límite. Menos mal que el
sentido común de la gente pondrá en su sitio a tales innovadores, que sólo
pretenden sembrar el confusionismo a su alrededor.
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