Tiempo de
misericordia
Miguel Rivilla San Martín
“Este es el día del Señor, éste es el tiempo de la
misericordia”.
Si bien es cierto que todo tiempo es bueno para
reconciliarse con Dios, lo es, de un modo especial, el tiempo fuerte de
CUARESMA (cuarenta días que anteceden a la fiesta de las fiestas
cristianas, que es la Pascua). “Este es el día del Señor, éste es el
tiempo de la misericordia”, nos recuerda a todos nuestra madre la Iglesia.
Dado que todos somos pecadores-necesitados de la gracia
y el perdón de Dios,- pues el único justo es Jesús,- no deberíamos
desaprovechar este tiempo, propicio para reconciliarnos con Dios, con su
Iglesia, con nosotros mismos y obtener así la paz de nuestra conciencia.
Merece la pena volvernos a nuestro Padre Dios, que nos
está aguardando con los brazos abiertos. El nos quiere, nos comprende y
nos perdona siempre. “Conoce nuestra masa y sabe que somos barro.” El es
un Dios compasivo y misericordioso. No nos trata como merecen nuestros
pecados. El perdona todas las culpas y nos colma de gracia y de ternura".
Basta que desde el fondo de nuestro corazón digamos sinceramente
arrepentidos, como el publicano de la parábola :”Acuérdate de mí, Señor,
que soy un pecador” y la gracia de Dios nos justificará de inmediato,
aunque nos quede luego la obligación de reconciliarnos con la Iglesia por
medio del sacramento del perdón.
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