Comportamientos
inmorales
Miguel Rivilla San Martín, Pbro.
Para muchos el hecho de vivir en un estado democrático
y libre, piensan que vale todo y que las cosas ya no son como antes.
Tal como van las cosas en nuestro mundo, en nuestra
sociedad y en nuestro entorno, da la impresión que muchas personas-incluso
de entre los creyentes y bautizados-han perdido el referente moral en sus
comportamientos personales, familiares y sociales.
Sin ningún pudor ni vergüenza se hace alardes de
conductas, que, hasta hace poco, se consideraban escandalosas y mal vistas
por la entera sociedad. Valgan como ejemplo, entre otros muchos, la
práctica de la homosexualidad, la infidelidad y el adulterio, la
prostitución, las relaciones sexuales prematrimoniales, la práctica del
aborto, la pornografía etc..
Para muchos el hecho de vivir en un estado democrático
y libre, piensan que vale todo y que las cosas ya no son como antes.
Confunden lo legal con lo moral y justifican en sí mismos y en los demás
cualquier comportamiento, por aberrante que sea o por el hecho de que se
vive en una sociedad permisiva y tolerante. Las conductas no ejemplares de
personas públicas ,expuestas en algunos medios de comunicación, están
dando pábulo y justificación a conductas desviadas en gente con escasos
principios éticos o morales. Todo contribuye a la degradación moral de la
entera sociedad.
En el obrar humano –a diferencia de los animales - han
de estar presentes los referentes éticos Para un católico su referente
moral siempre será la enseñanza de Jesucristo, el Magisterio oficial de la
Iglesia y su propia conciencia, bien formada. Y esto independientemente de
lo que hagan, digan o propicien los que no tienen fe ni principios de
ningún tipo. Aunque sean mayoría.
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