Datos de la
inmigración ilegal
Javier Arnal
El Instituto Nacional de Estadística (INE) acaba de
proporcionar un dato ilustrativo, que coincide parcialmente con la
impresión ciudadana: en España hay 1.020.000 inmigrantes ilegales, y los
legales son 1.600.000.
Para algunos habrá constituido una sorpresa, también,
la distribución geográfica de esos ilegales. La Comunidad Valenciana es la
que tiene más: 235.000 (por encima de la de Madrid, que es la segunda).
Yo, que vivo y me muevo bastante por la Comunidad Valenciana, venía
diciendo que son muchos más de los que se dice. Puede deberse al clima
mediterráneo, la facilidad de alimentarse sin delinquir (naranjos,
cultivos, etc.) o el evidente crecimiento económico -y, por tanto, de
necesidad de mano de obra- de esta zona del Mediterráneo.
El hecho cierto es que no es raro ir a una casa en la
que hay inmigrantes en el servicio doméstico. Por su actitud, no parece
que se encuentren en una situación legal. A veces, varias personas en la
cocina, que no se hacen notar, por si acaso...Y no digamos en períodos de
vacaciones. Basta ver las paradas de autobuses que comunican las
urbanizaciones con ciudades y pueblos.
Estoy seguro de que el dato que aporta ahora el INE es
también corto, pues es evidente que, si son ilegales los que tienen
contabilizados, ¿cuántos serán los que no tienen contabilizados? Lo ilegal
es precisamente lo no controlado.
La inmigración ilegal es un foco de violación de
derechos humanos, de abusos, extorsiones. Lo de menos es que desempeñen
labores que los españoles no queremos hacer (tareas domésticas,
construcción, recogida de fruta, etc.), pues nos ayudan y ellos se sienten
bien en comparación de lo que les sucedía en su país de origen. Pero son
personas que, con facilidad, pueden caer en redes mafiosas, han venido con
engaño o se abusa de ellos laboralmente. No sirve la excusa de que están
mejor así que en su país.
Más que en soluciones legales, que deben mejorarse
continuamente, hay que lograr que quien abuse laboralmente de un
inmigrante pague por ello. Sólo las sanciones resuelven los abusos
máximos. Han de tener Seguridad Social y un sueldo justo. Quien se
aprovecha de la inmigración ilegal contribuye a que continúe y aumente.
Todo mi respeto a quien da trabajo a un inmigrante e inicia los trámites
para su legalización: con trabajo, es fácil la legalización.
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