África no existe
Javier Arnal
Leo en un periódico nacional que, desde 1998, han
muerto 3 millones de personas en la República Democrática del Congo a
causa de una guerra que parece no tener fin ni topes de crueldad.
El dato forma parte del texto de la noticia: así, como
suena, ¡3 millones de personas!
No me lo podía creer. He vuelto a leerlo. Ni siquiera
forma parte del titular.
África, sin lugar a dudas, es el continente olvidado.
Suceden tragedias sin fin, y como mucho esbozamos una reacción de lástima,
pero sin medidas con cierta eficacia. Mejor dicho: sí existe para hacer
negocios o para viajar, es decir, para aprovecharnos, para disfrutar
turísticamente o económicamente. Conozco pocas personas que hagan algo por
África.
Sé algunas instituciones y ONG que hacen una labor
admirable en África, pero no suelen ocupar titulares. La beneficencia no
molesta, pero tampoco hay que reflejarla “en exceso”, porque cuestionaría
a los responsables directos de permitir lo que está sucediendo. Los
organismos internacionales, las grandes empresas (del mundo desarrollado,
y del propio continente africano), no pocos medios de comunicación,
prefieren mirar hacia otro lado: África no da votos ni publicidad.
¿Cómo calificar esta situación que expongo? No sé si
cabe calificarla como hipocresía mundial, ceguera o “doble rasero”.
Mientras tanto, nuestra Seguridad Social paga los costosos tratamientos
contra el SIDA -que me parece muy bien-, pero que son inasequibles para
África, donde también mueren millones de personas. Dejamos que se maten
entre ellos, y además les hacemos prohibitiva la salud. ¿De verdad podemos
afirmar, como países desarrollados, que existe África para nosotros?
|