Hipocresía al cubo
Miguel Rivilla San Martín, Pbro.
Hay silencio para hablar de lo que sí es un escándalo
y una vergüenza.
Ríos de tinta y muchas horas se han consumido, en
múltiples medios de comunicación, para comentar el asunto del “pecho
descubierto” de la cantante Janet Jackson.
Casi al mismo tiempo, se supo que millares de españoles
hacían “turismo sexual” con menores del tercer mundo, en vacaciones, para
satisfacer su libido.
En el primer caso, saltó el escándalo, el rasgarse las
vestiduras, la crítica más feroz frente al “puritanismo y censura de los
yanquis”.En el segundo caso, se ha corrido un tupido velo y el affaire ha
caído casi en el olvido.
Claro, el turismo sexual español, según los cánones
éticos vigentes- debe ser algo “políticamente incorrecto” que no merece
atención mayor.
Seguiré esperando una reacción adecuada de los
políticos, de los obispos y de los periodistas entre otros, en este
escandaloso y desagradable asunto que nos atañe. El silencio lo
calificaría de hipocresía resupina.
|