Iglesia y patrimonio
cultural
Javier Arnal
La defensa de la naturaleza y del patrimonio cultural
no la tiene en exclusiva nadie. A veces, hay quienes olvidan la gran labor
que ha desarrollado la Iglesia Católica durante siglos.
Algo de cierto hay en una afirmación que suena a
trampa: “trabajar bien no hace ruido, y si hay ruido no se trabaja bien”.
Suena a trampa porque, en la actual cultura mediática, prácticamente no
existe lo que no se trata en los medios de comunicación: la existencia y
la calidad la otorgan los medios de comunicación, que son como el billete
de entrada y permanencia en nuestra sociedad.
Por esto mismo me parece que estamos más obligados los
profesionales de los medios de comunicación a resaltar lo que se hace bien
y a no encumbrar artificialmente a quienes casi sólo buscan una presencia
mediática, sin que haya detrás un trabajo sólido, del tipo que sea.
Un ejemplo de ese trabajo bien hecho es la Junta
Rectora del Parque Natural del Desert de les Palmes y la Asociación Amigos
Monasterio Desierto de Las Palmas (Benicássim, provincia de Castellón) ,
en la que están presentes ciudadanos de toda la provincia de Castellón y
cuyas actuaciones se han encaminado a preservar el conjunto del Monasterio
de Carmelitas Descalzos y el entorno del Parque Natural.
Los fines de esta Asociación van desde la conservación
medioambiental del entorno del monasterio -incluyendo la formación
medioambiental de la infancia y la juventud- hasta el fomento de estudios
e investigaciones sobre fauna y flora de la zona.
La Generalitat Valenciana ha reconocido la labor que
viene llevando a cabo el Padre prior de los Carmelitas Descalzos del
Desert de les Palmes, Pascual Gil, nombrándole presidente de la Junta
Rectora, de la que hasta ahora era miembro. También ha sido impulsor de la
Asociación Amigos del mencionado monasterio.
Es de justicia reconocer el trabajo bien hecho, sin
prejuicios. La defensa de la naturaleza y del patrimonio cultural no la
tiene en exclusiva nadie. A veces, hay quienes olvidan la gran labor que
ha desarrollado la Iglesia Católica durante siglos. Basta evocar las
exposiciones de la Luz de las Imágenes -la de Sant Mateu, también en la
provincia de Castellón, el próximo año, va a ser otro “redescubrimiento”
de nuestra riqueza artística-.
El arte debe ser conocido por la población. Por eso, el
Monasterio ha anunciado que tiene la intención de ampliar su actual museo,
para exponer obras ahora almacenadas y de gran interés cultural, a la vez
que se pueda construir una biblioteca adecuada. Hay obras de gran valor,
que esperamos poder conocer, y todo gracias al esfuerzo que han llevado
por restaurar más de 400 piezas de todo tipo, entre libros, pinturas o
esculturas.
No quedan aquí los proyectos de difusión cultural de
los Padres Carmelitas Descalzos. Desean potenciar el Festival de Música
Sacra y, también, promover otras iniciativas, como puede ser un Concurso
de Poesía. Encomiable y reconfortante.
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