El show del
espectáculo
María Velázquez Dorantes
La comunicación y el mundo de la información hoy en
día giran alrededor de un show espectacular; Donde la cultura de la
investigación y el análisis de contenido han pasado a ser un cero a la
izquierda.
El show da inicio con los
titulares, de genero grotesco y sobre todo de tonos alarmantes, aunado a
imágenes violentas substraídas de todos los fenómenos colectivos y
particulares.
Las noticias dan inicio, con el
toque pesimista en el que se ha volcado la sociedad actual; comienzan con
acentos malos y así terminan, ofreciendo al público él desentone de un día
de tráfico, de robos, de violencia, de desconfianza y desmoralización a la
que lamentablemente se comienza acostumbrar.
El escándalo público es uno de
los actores primordiales de este show, puesto que si la noticia no tiene
impacto social, no genera puntos de rainting, ni mucho menos ventas.
El rumor es la introducción para
que todo comience, mientras el show se va desarrollando por la
intimidación de quienes están al pendiente de lo que sucede alrededor del
mundo.
Los medios de comunicación han
realizado todo una puesta en escena, donde la noticia es espectáculo o el
espectáculo se ha vuelto noticia.
Además de violencia y
dramatización, este show está lleno de la farsa cómica que entorpece al
consumidor, vendiendo a través del diferente medio un espectáculo
convertido en noticia, tomando rasgos de la vida privada y tratando de
generar opinión pública sin sentido.
Quizás sea, porque la mayoría de
los medios de comunicación vean en esto, al mejor postor de subsistencia,
de atracción social, de enajenamiento espectacular y cómico.
Es cierto que la sociedad
requiere de realidades extraordinarias, más no exageradas y llenas de un
periodismo de <tinta roja>, o de un periodismo que toca las últimas
bocanadas de una buena investigación donde lo último que tiene es el
indagar y si lo hacen es a través del algarabía y morbo.
El show del espectáculo
noticioso ha caído en un embudo, donde las noticias que llegan a salir son
simplemente las cosas superfluas de una decadencia en los medios.
Es muy intrépido decir que
algunos de los medios de comunicación están perdiendo la fuerza de la
noticia, la fuerza de la investigación social y científica, la fuerza del
análisis y la reflexión, pero los hechos parecen indicar que así está
sucediendo.
Cada día se buscan mayor
cantidad de muertos, mejores características violentas, cifras más
deprimentes, datos más “curiosos” de la vida personal, más convulsión
comunicativa; donde estos medios de comunicación adopten una potencia y
los mantenga vigentes en su circulación diaria.
Y realmente es importante llegar
al punto de razonamiento y exploración de esto, dentro de nuestra vida
cotidiana, porque terriblemente cada público, cada receptor, cada
consumidor y destinatario se va convirtiendo parte de este devenir de show
espectacular, y lejos de ser observadores podemos ser partes de su elenco.
Seamos un público exigente y
atrevámonos a exigir calidad, no, cantidad noticiosa y mucho menos show
espectacular.
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