Imprimir

No sé... no sé por qué

Felipe Santos

No sé por qué todo un pueblo sufre el zarpazo del terror en sus vidas tranquilas y trabajadoras.

No sé por qué los niños y niñas, los jóvenes, los adultos y ancianos/as, en su inocencia primigenia, en su adultez adquirida a base de esfuerzos, en los años últimos de su existencia han de padecer tanto dolor innecesario por parte de unos “locos” fanáticos de cuyas mentes sólo nace el odio vergonzoso, la muerte sin ton ni son, el fanatismo que les lleva a la propia inmolación de sus vidas por un “paraíso” aliano. ¿Qué paraíso puede haber para seres que siembran la desgracia en las familias y en la sociedad de todo un pueblo que los acoge para llevar una vida digna e insertarse en las coordenadas de quienes les reciben?

No sé...no sé. Se abren en mi mente muchos interrogantes difíciles de explicar.

Si acudo a las palabras pronunciadas en la Universidad de Chile- Facultad de Medicina de Santiago-, el 8 de enero del 2002 por Sheij Abdul Larim, representante de la Organización Islámica Argentina y Director de la Mezquita At-Tauhid, y Encargado del Centro Islámico de Chile en las Condes, me quedo perplejo por la belleza de su texto literario y por la claridad de ideas de su conferencia.

Tomo palabras textuales de su intervención:”Desde el punto de vista del Islam, la revelación coránica y sus principios doctrinales son idénticos a los de Moisés y a los de Jesús...El Sagrado Corán prohíbe expresamente la agresión...Hay mucha gente que habla del Islam hoy en día y citan versículos coránicos pero sin el conocimiento suficiente y muchas veces confunden más o hacen decir al Corán lo que ellos quieren o suponen, pero no lo que el Corán realmente dice.”

Cuando le preguntaron al Profeta sobre la gran yihad, contestó: “ Es la lucha contra el ego.”

En un párrafo de su intervención dijo:”...El Corán distingue entre los verdaderos musulmanes y los hipócritas que hacen pasarse como tales. El Corán considera a los hipócritas más desviados y más condenables que a los incrédulos que atacan al Islam. Sin duda el hipócrita es engañador y hace más daño”.

No sé...no sé por qué entonces este tipo de hipócritas siembra la muerte por doquier si el Profeta promulga- por revelación- la paz y la convivencia.

El Corán dice expresamente: “discutid con ellos (la gente del libro) de la mejor manera...está prohibida la imposición en materia de religión”.

Y en el mismo capítulo 2 sigue afirmando que ...”la humanidad es una familia, somos todos descendientes de Adán y Eva, somos una familia con un Creador y un Dios... A nadie se le ocurre que en una familia, con conciencia de tal, se maten por las diferencias que puedan mantener entre sí. La solución de las diferencias cuando no se pueden resolver, se dejan para más adelante”.

No sé...no sé... cómo estos fanáticos asolan la tierra con el miedo y turban la conciencia y la sana convivencia entre todos. No lo sé, de verdad, que no lo sé.

Sobre todo cuando la legislación islámica (sharia)- en torno a la guerra- prohíbe expresamente el ataque a civiles, el ataque a inocentes, el ataque a las mujeres, ancianos y niños e inclusive a soldados en retirada o heridos, a aquellos que deponen las armas....está prohibido expresamente crear armas de destrucción masiva.

No sé...no sé entonces la razón de esta barbarie desatada por diversos lugares del planeta cuando el Corán dice:” Entrad todos vosotros en la paz”.

El mismo conferenciante habló de Bin Laden y de los talibanes en estos términos: “...es necesario aclarar que Bin Laden no es en absoluto un referente islámico, lo mismo ocurre con los talibanes que le han dado cobertura ya que nunca han contado con el reconocimiento de los países musulmanes o los grandes centros de enseñanza del Islam en el mundo. Hasta el ataque norteamericano a Afganistán ningún país islámico había reconocido al gobierno del régimen talibán, salvo tres países donde no hay elección por parte del pueblo como la dictadura de Pakistán o las monarquías de Emiratos Arabes y Arabia Saudí...Tampoco lo han reconocido ninguno de los centros mundiales de enseñanza del Islam como el de Qom en Irán o el de Azhar en el Cairo.

Y termina su conferencia en la Facultad de Medicina de Santiago de Chile con estas palabras de una anécdota del profeta:”...El mensajero de Dios descansaba al pie de un árbol. Se presentó un enemigo con intención de matarlo. ¿Quién te va a salvar ahora de mi espada? El profeta respondió:¡Dios! Entonces el hombre descargó su golpe pero tropezó al hacerlo y cayó perdiendo el equilibrio y su espada. El profeta la tomó y ahora fue él quien le dijo al hombre:¡Ahora, ¿quién te salvará a ti?. El hombre dijo: ¡Tu misericordia!

No sé...no sé... si esta gente malvada habrá leído y meditado el Corán. A raíz de lo que están haciendo, se puede afirmar que “pasan” olímpicamente de él.

UN MUNDO SIN DIOS

Si acudo a la Historia, me doy cuenta de que es maestra de sabiduría. Basta asomarse a sus páginas recientes. Los 70 años de ateísmo soviético han hecho brillar ahora como nunca la fe cristiana ortodoxa en aquellos países.

¿Qué le quedó a esos pueblos sin Dios? Una vida terrible. “Todo tambalea, dice Schiller, donde falta la fe”. Y yendo a la antigüedad, Plutarco afirma: “ Más fácil sería construir un castillo de arena en el aire, que fundar una sociedad sin la creencia en la divinidad”.

LOCE: Por eso, no sé...no sé... qué busca el gobierno socialista con su afán de eliminar de las aulas la clase de religión. No hay quien lo entienda, salvo- claro está- una pequeña turba de agitadores que piensan sólo en los fallos que puede cometer la Iglesia, y no reconocen por resentimientos trasnochados el bien moral, ético y espiritual que aporta a la sociedad.

La Religión es la que mejor puede explicar el sentido de la vida, sus problemas, sus contradicciones, sus momentos trascendentales.

“ Todo hombre está hambriento de Dios”, decía ya Homero en la Odisea.

Es curioso observar cómo los pueblos que destierran a Dios de las aulas, de los cementerios, de las Iglesias...son pueblos que se entregan al consumo, a la alta tecnología, al progreso de la economía...Y sin embargo, a pesar del bienestar material, hay gente que no se siente feliz porque su alma no se sacia con placeres sino con el anhelo de Dios.

No sé...no sé... por qué ahora, adentrados ya en el siglo XXI, este nuevo gobierno vuelve a las andadas. Y además, contra el 80% de los padres que desean que sus hijos tengan educación religiosa. ¿Por qué no hacen un referéndum a los padres para este problema que puede abocar a un mundo sin el valor religioso- fundamental para la visión completa de la persona y del mundo?

Algunos de estos que se erigen como corifeos de la cultura y abominan de la religión, ¿qué han leído, qué han meditado en su interior sobre el bien que produce en el alma el sentido cristiano de la vida? Poco. A nivel religioso, se mantienen analfabetos pero- eso sí- prestos y dispuestos a criticar la pequeña mota que aparezca en la Iglesia. Y ellos, que tienen vigas de resentimientos, no se dan cuenta qué pasará mientras que la vida de Cristo, que continúa en la Iglesia, durará hasta el final de los tiempos.

El propio Schubert afirma:” Una vida sin Dios es un buque sin timón; una vida fuera de Dios es una vida mísera y vana; una vida en Dios es una vida rica y sublime”.

La educación religiosa- tal y como se enseña hoy- no es ningún come cocos. Ni una escuela de fanáticos futuros. Todo lo contrario.

Además, es un derecho fundamental de los padres a que los hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.

MOVILIZARSE

Ya ha surgido una “Plataforma nacional contra el acoso a la asignatura de Religión”. Ha nacido- según cuenta La Razón digital- frente a la continua persecución y marginación de la enseñanza de la Religión en las escuelas, donde en ocasiones, atentando contra la ley, se ha llegado a pedir su eliminación, y para dar respuesta a un debate que han abierto ciertos colectivos que intentan imponer una escuela laicista.

Esta plataforma pretende “luchar a favor de las libertades y derechos humanos fundamentales que se quieren conculcar, como son la libertad de conciencia, de pensamiento y educación...¿Es que acaso el Estado o un partido pueden imponer a la sociedad una ideología?. No lo hace ni el Corán.

Es, como dice el jesuita valenciano Vicente Sastre:” La actitud de ir contra la clase de Religión sólo se puede llamar fundamentalismo político” y denunció el intento de algunos de llevar a la educación “hacia un pensamiento único e intentar hacer una sociedad confesionalmente agnóstica o atea.”

Lean, repasen la historia reciente del comunismo feroz durante los 70 años de su existencia. Ya ha terminado y la religión florece allá como una primavera.

No sé... no sé...pero quizá tenga todo mejor solución si hay una verdadera fe en la religión que cada cual profese en el marco de la solidaridad, el respeto y la tolerancia.

Creo que ahora mis interrogantes se han despejado de mi mente: Una sociedad construida sobre el cimiento de la religión auténtica da un sentido trascendente a todo quehacer humano. La fe da coherencia a la vida, respeto al prójimo y alegría a las personas. Los malvados que matan en nombre de Dios son todos esos que emplean su libertad con unos fines que no enseña ninguna religión del mundo. Queremos libertad y no fundamentalismo político. Es algo pasado de moda en una sana democracia.

 
 

Inicio ] [ Atrás ]