Me cago en…
Alejo Fernández Pérez
Otro síntoma de degradación moral y social.
En el Círculo de Bellas Artes de
Madrid se exhibió (21 abril al 2 mayo de 2004) con el permiso y
bendiciones de muchos “progres” la obra de teatro "Me cago en Dios",
anunciada con grandes cartelones. En cualquier nación decente ya se le
abría pegado fuego al tal Círculo con sus ocupantes dentro. ¿Por qué no se
han cagado en Alá, en Pablo Iglesias o en la denigrada TVE?
Lo grave es que este suceso no
es más que la punta del iceberg de un ambiente previo, que hace posible
este caso y otros muchos parecidos. La gravedad sube de punto cuando la
noticia se extiende como un reguero de pólvora a través de los medios de
comunicación por toda España y a medio mundo. Sin embargo, miles de
millones de personas creen en Dios. Para los Cristianos es el Dios de
Abrahan, de Isaac y de Jacob; para los mahometanos es el mismo Dios de los
cristianos, aunque no crean que Cristo es Dios; otros creen en Buda, en el
Sol o en la madre Tierra, que ahora se ha puesto de moda. Para otros, Dios
consiste en una idea como el marxismo –Leninismo con Marx como profeta, o
el capitalismo o el liberalismo. Hay quien tiene por Dios a un artista
(Como le pasó a Picaso), a un guerrero o al jefe de la nación. Los romanos
adoraban a los césares. Hoy en día se consideran a sí mismo dioses muchos
políticos de primera y tercera fila, y todos exigen adoración y pleitesía.
Pues en todos estos dioses y en sus creyentes han pretendido defecar estos
pobres artistas de marras.
Y Dios es lo más sagrado,
respetable e importante del mundo, más que la vida propia, para cada uno
de los creyentes. Si a estos se les puede ofender tan grave y
gratuitamente por los energúmenos animalizados de siempre, y si esto se
puede hacer sin consecuencias, quiere decir que se han abierto las puertas
para que todos los bestias del mundo defequen impunemente en nuestras
creencias más sagradas. Echen una vista a su alrededor y constaten lo que
ya han conseguido.
Se imaginan a cualquier Señor X
, persona relevante, buena, mala o regular, por todos conocida, que al
pasar por la calle vea anunciada con grandes cartelones: “Me cago en el
padre del Señor X” ¡ Pasen y vean! ¡Barato, barato! ¡Dos funciones
diarias! Pues eso mismo se hace con las personas que consideran a Dios
como su Padre. Y somos millones. Todo el mundo presume de respeto humano,
de dialogar, de consensuar mientras nuestras bocas babean escudándose con
las palabras democracia, tolerancia, multiculturalidad que están perdiendo
su verdadero significado. No nos engañemos, casos como este, enfrentando a
millones de personas, no son más que terrorismo puro , que pueden llegar a
ser más peligrosos que poner unas bombas en sitios concurridos.
Mucho respeto y temor debe
infundir la religión católica cuando tantos la atacan tan sañudamente ¿Por
qué no atacan a los mahometanos, al protestantismo, a la Nueva Era, al
Foro Mundial y a tanto progre cuya única virtud es la de pretender
eliminar al cristianismo y, de paso, a toda nuestra civilización judeo-cristiana?.
Todavía no se han enterado: A la Iglesia, a Jesús no hay siglo en que no
crean haberla matado dos veces por lo menos. Al final, dije en otra
ocasión que : Este muerto se levanta siempre y sigue su camino; mientras
los “matadores” yacen vencidos una y otra vez junto a los caminos de la
historia. “Yo estaré con vosotros hasta el final de la historia” dijo
Jesús. Y “ el cielo y la tierra pasarán pero mis palabras no pasarán”
Un pueblo sin Dios, un pueblo
sin moral y sin principios es un pueblo a la deriva ¿ Todavía no han
aprendido del comunismo ruso? ¿ Aun no se han enterado que cayó el muro de
Berlín? Al final, tras 75 años de experiencias, esos pueblos han vuelto a
Dios tras años de miseria, muerte, gulags, hambre,..consecuencias de
ideologías de algunos personas que pretendieron arrancar a Dios del
corazón de los hombres, para ponerse ellos en su lugar
Muchos de nuestros gobernantes,
mintiendo a todas horas, con manipulaciones e intoxicaciones han
conseguido embaucar a una sociedad acobardada, aborregada, gallinácea,
harta de sopas, que ya no sabe lo que es bueno o malo, que ha perdido la
fe y la esperanza en todo. Intentan destruir con furia demoníaca a los
tres puntales de nuestra sociedad: La Religión, la Familia y la Educación.
Resultado: Divorcios, abortos, malos tratos, matrimonios con quien sea y
como sea, profesores que no saben escribir ni hablar; alumnos politizados
que mandan más que los profesores, burlas en los teleñecos desde al Papa a
cualquier ministro, y todo en nombre de la libertad y de la igualdad¿Qué
hombre nuevo pretenden crear? ¿ El estalinista-marxista a quien se
prometió un paraíso para después de muerto? ¿Ciudadanos que solo actúan
bajo la presión de pancartas, de eslóganes, de mítines, del odio y del
rencor? ¿ Y después qué?
Si nuestra democracia alienta a
estos progres y a obras “culturales” como a la de “Me cago en…”; entonces,
el “pueblo sano” terminará cagándose en esta democracia. Si nuestros
jueces no pueden o no quieren castigar estos engendros: ¡Se cagará en la
justicia! Y Si nuestros gobernantes son incapaces de crear una sociedad
sana y decente terminará ¡ Maldiciendo a estos gobernantes!
Cuando las sociedades se
degradan y se pudren, llega la hora de los “bárbaros” , de los más pobres
- africanos, asiáticos, suramericanos,…-, de los que creen en su Dios y lo
defienden. Son los que terminarán, como siempre, destruyendo a unos
“occidentales” sin Dios, sin principios y sin más moral que la del poder y
el dinero. Ya lo están consiguiendo.
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