Libertad humana
Miguel Rivilla San Martín
Somos, la generalidad de los humanos, esclavos,
dependientes, cautivos del mal, de la corrupción, del pecado...
Pocas
palabras en el diccionario tan usadas y manoseadas como ella. Por su causa
viven , luchan y mueren -antes ,ahora y siempre- millones de seres
humanos, en el mundo entero . Es el don más preciado. Muy pocos han gozado
de ella en plenitud . La desean tanto pobres como ricos, sabios como
incultos, hombres como mujeres, pueblos como naciones. De ella hacen
bandera iglesias y sectas, sistemas políticos y filosóficos, estados e
individuos. Se muestra, casi siempre, esquiva e inasible. Abarca al hombre
entero (materia y espíritu) y a todos los hombres. Es casi una meta
inalcanzable. ¿Será, acaso, un sueño, una ilusión, una utopía?..
¡Que
levante la mano el hombre que se crea completamente libre!.
Echemos
una mirada dentro y fuera de nosotros. ¿Somos auténticamente libres? Los
que viven en nuestro entorno, ¿son libres de verdad? La Humanidad entera,
se mire por donde se mire, está presa y cautiva de mil cadenas y
condicionantes que malogran la verdadera libertad. Pocos lo confiesan,
pero el hecho es que todos, de algún modo, en mayor o menor grado,
carecemos de plena libertad.
Somos, la
generalidad de los humanos, esclavos, dependientes, cautivos del mal, de
la corrupción, del pecado, de nuestros prejuicios, de las pasiones, del
dinero, del lujo, del sexo, de la droga, del juego, del alcohol, del
tabaco, de la moda, del qué dirán los demás, de ideologías, etc...
El apóstol
Pablo en su carta a los Romanos escribe: “La creación entera espera
anhelante ser liberada de la servidumbre de la corrupción, para participar
en la gloriosa libertad de los hijos de Dios” (Rom.8,21). y en su carta a
los Gálatas : “Cristo nos liberó para que fuésemos realmente libres.
Ahora, manteneos firmes para que no caigáis de nuevo bajo el yugo de la
esclavitud”.
CONCLUSIÓN: Sin Cristo, el hombre nunca será verdaderamente libre.
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