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Anacronismo

Walter Turnbull

La Iglesia está fuera y por encima del tiempo. El mensaje de Cristo es para siempre y siempre el mismo, no está sujeto a tiempo ni a lugar, por eso es efectivo para todos los hombres de todas las épocas.

Hace unos días, en una reunión con empresarios, el reconocido y acreditado historiador Enrique Krauze, entre algunas cosas que dijo que nos parecen muy bien, (dice que hay que elevar el debate político, que se ha convertido en un reality show), dijo una que nos parece mal.

Dice Krauze que “el anacronismo es la principal falta de la Iglesia, porque hay que discutir los problemas eternos, pero también hay que ponerse al día para hablar en términos modernos los problemas de México.”

La Iglesia, contra lo que dicen algunas (iba a decir ciertas, pero de ciertas no tienen ni...) leyendas negras con que nos han llenado la cabeza, siempre ha alzado la voz para buscar soluciones a los problemas en forma clara y seria,. Usted nunca los oirá contando chismes o acusando sin fundamentos, o burlándose de cosas personales. Y, eso sí, cuando alza la voz, inmediatamente se levantan miles de dedos flamígeros para acusarla de meterse en política. Cuando Samuel Ruiz se ofreció a mediar con el EZLN, dijeron que él los comandaba. Cuando Mario Gasperín recomendó votar y votar responsablemente, muchos pidieron su cabeza y se levantaron gritando: ¡Juárez, Juárez! Cuando el cardenal Sandoval Iñiguez pidió que se aclarara el asesinato del cardenal Posadas, lo acusaron de narcotráfico y lavado de dinero. Yo diría que, para las trabas que se le ponen, la Iglesia mexicana habla de los problemas de México más de lo que se podría pedir. El problema es que cuando habla nadie le hace caso.

En cuanto al anacronismo habría que aclarar. Si anacronismo es estar fuera de tiempo, desactualizado, desubicado, atrasado, con poner un poquito de atención uno ve que los obispos están perfectamente enterados de todo, por eso mataron a Posadas, y el Papa sabe más de la situación en Chiapas -o de cualquier otro estado- que cualquier político o intelectual mexicano. Pero hay que molestarse en poner atención.

Si anacronismo es estar fuera del tiempo, libre de los vaivenes de la moda y de la ideología, entonces sí, la Iglesia es anacrónica. La Iglesia está fuera y por encima del tiempo. A las cosas efímeras, las que cambian, las que pasan, les llama “las cosas del tiempo”, las cosas del siglo. El mensaje de Cristo es para siempre y siempre el mismo, no está sujeto a tiempo ni a lugar, por eso es efectivo para todos los hombres de todas las épocas. La Iglesia no puede ir por sexenios. Los problemas eternos están en la base de los problemas temporales. Si la Iglesia pudiera convencer a la gente de preocuparse por la vida eterna, usted vería cómo los problemas temporales se arreglarían solos. Y al contrario, querer arreglar los problemas temporales sin la motivación de la vida eterna seguirá redundando en falsedad o en fracaso.

Sr. Krauze: Si logra hacer llegar a usted este mensaje, me gustaría, en un sincero afán de aprender, saber qué es lo que, según usted, la Iglesia debería hacer y no hace. Sugerencias concretas venidas de alguien tan enterado, nos serían muy provechosas a mí y a mis colegas. Estoy convencido de que, si analiza con seriedad, descubrirá que son muy pocas.

Por mi parte lo invito a que revise, si es que no los conoce, los valores eternos que la Iglesia ofrece a la humanidad, independientemente de los errores de sus seguidores. Una persona con su capacidad y su influencia, promoviendo estos valores, podría hacer más bien a la sociedad que lo que usted se imagina. Más que todos los partidos y todos los debates.

 
 

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