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Solicitando empleo

María Velázquez Dorantes

Las fuentes de trabajo se encuentran en vías de declive, y las posibilidades tanto para la clase obrera o la clase intelectual están desapareciendo.

El tema acerca del desempleo, siempre ha sido un tópico de discusión pero sobre todo de preocupación.

Nos regimos dentro de un sistema capitalista que absorbe las cualidades y los talentos a cambio de la materia prima, mientras que millones de gentes se debaten en las probabilidades de encontrar un empleo que les permita subsistir dentro del sistema, ya no se habla de vivir cómodamente o lujosamente, sino de la subsistencia.

Es necesario encontrar un empleo para poder alimentarse, tener vivienda y cubrir las necesidades básicas primarias.

Hasta hace algunos años el analfabetismo era una de las primordiales causas para no conseguir empleo; hoy en día existen intelectuales que tardan más de un año para colocarse dentro de su área.

Durante la Revolución Industrial la mano de obra fue sustituida por las máquinas, enseguida se condicionó a un conocimiento científico que ayudara a los individuos para el manejo de las mismas y así poder conservar su empleo.

¿Qué sucede dentro de nuestra actualidad? El tema es muy tocado por varios medios de comunicación, “existen abogados que en lugar de litigar algún caso, venden tacos en la esquina de su casa”. ¿Por qué si antes el conocimiento, la escolaridad y la conciencia de pensamiento eran los preferentes requisitos para obtener trabajo, por qué hoy en día, que existen profesionistas, no se encuentran estos laborando en su campo de trabajo?

Las perspectivas día con día van cambiando, y las necesidades van aumentando. Las fuentes de trabajo se encuentran en vías de declive, y las posibilidades tanto para la clase obrera o la clase intelectual están desapareciendo; así mismo se crea una nueva problemática social como es la migración hacía otro país o continente, en busca de empleo.

Las empresas sustentables en la producción, tratan de reducir el número de empleados, en muchas ocasiones un ingeniero puede realizar el trabajo de un arquitecto o un administrador puede arreglar las situaciones que le corresponden a un comunicador organizacional, ahorrándose así el contrato del profesionista capacitado; y lo más desconsolador se encuentra dirigido hacia las carreras de ciencias humanas o sociales que se han visto sustituidas por las técnicas.

Otro punto de gran importancia para extinguir al profesional se encuentra ligado con el campo de experiencia, ¿cómo es posible que en un país como México, se le exija al recién egresado un año mínimo de experiencia para ser contratado? ¿Cuál es la parte que no entendieron, “soy recién egresado”, “busco una oportunidad”? Los profesionales tocan las puertas para transmitir su conocimiento, las empresas tiene miedo de arriesgar y no creen en ellos.

Después de repartir diez currículos diarios, con la descripción de conocimiento, aptitudes y capacidades sólo se enfrentan a una realidad que les ha hecho creer que el tiempo dentro de un centro de estudios no vale la pena y sólo han perdido el espacio dentro de la mano de obra. Su moral cae hasta el suelo y terminan vendiendo tacos.

Los medios de información anuncian las nuevas medidas para combatir el desempleo, reafirman que la tasa desempleada bajó y las circunstancias afuera siguen iguales: no hay empleo. ¿Cómo es posible que un técnico en comercialización se encuentre a cargo del área de medios? Si el punto básico es «cada cosa en su lugar», esto quiere decir que: «cada profesional en su profesión».

La esfera de las ofertas laborales son muy reducidas, los canales de trabajo están muy dispersos y muchas veces es necesario conocer a alguien fuerte que sea la “palanca” de empuje para conseguir un trabajo, y en contexto no todos gozan de esa elección.

En un artículo de fondo, “El centro de estudios de evaluación para la Educación (Ceneval) comentó que alrededor de 11,750 egresados de licenciatura que equivale a un 41% en el 2001 no tenían empleo”. Imaginemos cómo se encuentra la situación para el 2004, cuando la población de profesionales ha aumentado y el campo de trabajo disminuido.

La realidad para los que hoy en día solicitan empleo es demasiado tensa, al mismo tiempo que se tensa una realidad para los nuevos estudiantes al enfrentarse a un problema que no tiene claras las soluciones de trabajo, puesto que sus probabilidades son muy pocas.

México requiere de gente capacitada y preparada, pero esta gente requiere de un país que la apoye otorgándole una bolsa de trabajo sustentable y evitando la migración.

 
 

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