La iglesia contra las cuerdas
Miguel Rivilla San Martín
La Iglesia faltaría gravemente a su misión si no
propone, guste o no guste a la autoridad civil, el mensaje divino.
Ha
sucedido ni más ni menos que lo previsto. En cualquier confrontación
trascendente que tenga la Iglesia con el Gobierno socialista actual, (como
la ley del aborto libre, la manipulación de embriones y los matrimonios
homosexuales),siempre la Iglesia católica (sus jerarcas, los obispos),
quedará acorralada contra las cuerdas, a punto casi del KO técnico.
Frente a las razones de orden
natural compartidas por la
generalidad de la ciudadanía española, que el portavoz de la Iglesia
expuso con convicción y razonadamente, siempre se encontrará con el muro
inexpugnable de la réplica socialista: la apelación a la Constitución y al
laicismo de la misma. Son dos planos paralelos en que siempre la Iglesia
llevará las de perder.
Falta la apelación valiente y
contundente de la Iglesia a las razones de orden sobrenatural,
los Mandamientos de la Ley de Dios, la enseñanza de Jesucristo, que están
inscritos en el corazón y obligan a todo hombre, no solo a los creyentes.
Es verdad que la Iglesia no puede ni debe tratar de imponer
su enseñanza a nadie, pero faltaría gravemente a su misión si no
propone, guste o no guste a la
autoridad civil, el mensaje divino. Y que la Iglesia se crea
depositaria de la Verdad,
es, ni más ni menos, lo que siempre coherentemente ha enseñado con toda la
autoridad de su divino fundador, Jesucristo.
Si por
hablar así de claro, la Iglesia católica ha de sufrir represalias,
persecución, pérdida de prestigio y de prebendas, todos los verdaderos
cristianos lo tenemos más que asumido desde hace más de veinte siglos.”¡No
temáis, Yo he vencido al mundo¡”. Palabra de Jesucristo..
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