|
12.
Sinaí
Zenit.org
Sinaí, grupos de oración de contemplativas y enfermos por los
comunicadores.
Una
obra lanzada por Manuel Lozano Garrido, «Lolo»
Los
comunicadores cuentan —quizá sin saberlo— con el apoyo de grupos de
oración de contemplativas y enfermos, una idea creada por el periodista
Manuel Lozano Garrido, más conocido como «Lolo».
Lolo a
los 22 años quedó totalmente paralítico en una silla de ruedas y los nueve
años finales de su vida —falleció el 3 noviembre 1971— también estuvo
ciego.
De su
profunda devoción eucarística y su recia y a la vez tierna piedad mariana
sacaba las fuerzas para ser un inquieto apóstol entre los jóvenes a los
que contagiaba su permanente alegría.
Esta
convicción y su vocación de periodista y escritor le llevaron a fundar
esta iniciativa pionera de oración por los comunicadores, «Sinaí».
De
Sinaí hemos conversado con Rafael Higueras Álamo, el sacerdote que estuvo
al lado de Lolo los nueve años finales de su vida y que estaba junto él en
el momento de morir.
Hoy es
deán de la Catedral de Jaén y vicario judicial del obispado, así como
consiliario de la asociación promotora de su causa de beatificación (www.amigosdelolo.com
, amigoslolo@wanadoo.es )
—¿Cómo
surgió Sinaí?
—Rafael
Higueras: Cuando Lolo ya estaba desahuciado totalmente por los médicos,
hizo una peregrinación a Lourdes, en un tren de enfermos. Le acompañaba en
aquel viaje Lucy, su hermana y enfermera de toda la vida. Lolo cuenta
aquella peregrinación con todo detalle en las crónicas que publicó en
«Cruzada», la revista de la Juventud de Acción Católica de Linares.
De
siempre en Lolo había estado el «gusanillo» del periodismo: en sus años
jóvenes antes de la invalidez continuamente trabajaba en emisiones de
radio y es muy significativo este párrafo que escribe en sus años de
vertiginosa tarea apostólica juvenil: «¿Qué os parece, jóvenes de Acción
Católica? ¿No creéis que si en cada provincia o ciudad tuviéramos un
micrófono de Cristo no sería ello el mejor y más valiente de sus
adelantados?».
Es una
nota características de Lolo esta vocación periodística y de escritor,
hasta el punto de que ni la enfermedad trucó esa vocación. Son 9 los
libros publicados y cientos los artículos de prensa que llega a publicar.
Pues bien, al volver de Lourdes en el andén de tren de Atocha, se
encuentra con algunos de los periodistas que entonces andaban creando PPC
(Propaganda polar católica) y a partir de ese momento en Lolo surge la
idea de crear esta obra: «Sinaí, Grupos de oración por la prensa».
Cada
grupo estaba formado por un monasterio de clausura y doce enfermos. Y a
cada uno de esos grupos se encomendaba la oración y ofrecimiento de sus
dolores por un determinado Medio de comunicación social. Al morir Lolo
eran veinticinco los grupos formados. Y él decía que para él había sido
uno de sus días más felices cuando recibió el Decreto de aprobación
canónica de esta obra «Sinaí».
—¿Cómo
está la obra Sinaí en la actualidad?
—Rafael
Higueras: Al morir Lolo, aquella obra decayó un tanto. Lolo era el alma de
aquella obra y él tenía una comunicación continua con aquellos casi
trescientos enfermos y 25 monasterios; no sólo confeccionaba el Boletín
periódico que cada dos meses publicaba y que servía de unión entre todos
los asociados, era sobre todo el contacto personal de carta y teléfono que
él tenía con todos y cada uno de ellos.
Antes
de seguir adelante, quiero recordar algo que a mí me impresionó: Lolo
siguió el desarrollo del Concilio Vaticano II, como si se tratara de estar
allí mismo en la propia aula conciliar. Le ayudaban a ello sus amigos
periodistas, cronistas entonces en Roma de aquel acontecimiento. Pero si
todo el desarrollo del Concilio lo vivió Lolo apasionadamente, fueron de
especial vivencia los días dedicados al documento sobre los medios de
comunicación social; algo parecido fue también en los días en que se
estudiaba el decreto sobre apostolado de los seglares. Se puede decir que
la vida de Lolo era pionera en esos dos puntos del Vaticano II.
Porque
Lolo veía la importancia de lo medios para la evangelización fundó esta
obra Sinaí.
—¿Cuáles
son los fines de Sinaí?
—Rafael
Higueras: Lolo llegó a publicar —y recibió la necesaria aprobación
canónica— los Estatutos de Sinaí.
Hace
diez años se inició la causa de canonización de Lolo. Al trasladarse sus
restos al templo de Santa María en Linares, sobre su lápida se puso una
sencilla inscripción: «Siervo de Dios. Escritor y periodista». Era normal
que si la vida de Lolo era heroica (esa declaración es el paso primero del
camino hacia la canonización), era normal que también esa obra suya, «Sinaí»,
tomara otra vez el impulso que sirviera como signo de que el espíritu de
Lolo seguía vivo.
La
asociación que promueve la causa de canonización, se puso al habla con
aquellos monasterios e incluso con los enfermos cuyas direcciones postales
estaban en los ficheros de Lolo. Casi todos los enfermos ya habían
fallecido, pero los monasterios van respondiendo de modo gozoso. En menos
de un año son ya once los grupos «Sinaí», que tienen un monasterio y su
correspondiente grupo de enfermos pidiendo por un concreto medio de
comunicación social. No puedo dejar de decir que ZENIT es uno de los
medios acogidos a esa preciosa tutela de oración y ofrecimiento por
vuestra tarea evangelizadora.
Comenzamos el relanzamiento de la obra, remitiendo a los monasterios un
pequeño y recientemente editado folleto que recoge artículos de Lolo
dedicados a las religiosas y que él publicó mientras vivía en diversos
números de revistas. Se han editado todos esos artículos con el título de
«Al pie de la tapia». Ahora, los testimonios de las religiosas de clausura
son conmovedores ante este relanzamiento de Sinaí. Ellas, por turno, cada
día rezan la oración que Lolo compuso por los periodistas. Y cada uno de
los monasterios ha hecho una unión muy bonita con los periodistas y con
las publicaciones del respectivo medio tutelado.
|