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2.
La hora de los valientes
Miguel Rivilla San Martín
Los cristianos actuales en general
y los españoles en particular, están viviendo su fe en parecidas y
semejantes situaciones que los cristianos de los primeros siglos.
Sin
alarmismos pero sin difuminar ni camuflar la realidad sociopolítica
envolvente, podemos afirmar y constatar que los cristianos actuales en
general y los españoles en particular, están viviendo su fe en parecidas y
semejantes situaciones que los cristianos de los primeros siglos en Grecia
y en todo el imperio romano.
En un ambiente politeísta,
idolátrico y pagano, totalmente hostil y de persecución; en medio de una
sociedad amoral, corrompida, donde todo vicio tenía asiento, y con unas
leyes opresoras y en nada favorables, los cristianos supieron y pudieron
abrirse camino, convirtiendo a su fe a los paganos de su tiempo, siendo
luz, sal y levadura para todos.
Lo más
admirable es que lo lograron desde la pobreza, sin medios crematísticos o
de comunicación, en y desde la marginación y persecución, con el
testimonio ejemplar de sus vidas y con la predicación boca a boca del
Evangelio y sus valores cristianos.
El
mismo Espíritu y fuerza de lo alto que les animó e impulsó a ellos a ser
testigos e instrumentos de evangelización en aquellos tiempos difíciles,
está hoy presente en todos y cada uno de los cristianos españoles que
sienten la gravedad del momento histórico que viven.
Si el
neopaganismo llegase a imponerse en España, la responsabilidad plena sería
por la mediocridad de los cristianos españoles y por la tibieza de su fe
personal. La tarea es hermosa pero muy comprometida. Es la hora de los
valientes.
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