Me permito humildemente recordar
algunos puntos de la instrucción Redemptoris Sacramentum
Debido a que algunos laicos, especialmente de Grupos de Oración, no han
entendido algunos alcances de la
INSTRUCCIÓN
Redemptionis Sacramentum
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Publicada por la CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO
Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS el 25 de marzo de 2004, me
permito humildemente recordar algunos puntos muy importantes para que
como laicos no nos hagamos cómplices del pecado y la desobediencia de
algunos sacerdotes que no quieren acatar éstas, que no son nuevas,
disposiciones de la Santa Sede con relación a la celebración de la
Santísima Eucaristía y, para que no HAGAMOS CAER EN PECADO A LOS
SACERDOTES INDUCIÉNDOLOS A LA DESOBEDIENCIA A DIOS, AL PAPA Y A SU
OBISPO.
Mucho Criticamos que nadie escucha al Papa, que nadie respeta a los
obispos y a la Iglesia, pero somos nosotros mismos (LOS LAICOS) quienes
, en ocasiones, inducimos a los sacerdotes a la desobediencia y al abuso
en la celebración de la Santa Misa, en “bien” de nuestra propia
comodidad, sin importarnos que el sacerdote peque. No está bien que por
cualquier motivo social o familiar invitemos sacerdotes a celebrar en
nuestras casas. Eso es, en ocasiones, un abuso, una manipulación con la
Santa Misa y con el sacerdote.
El numeral 6 del documento pontificio manifiesta que:
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[6.] Los abusos, sin embargo,
«contribuyen a oscurecer la recta fe y la doctrina católica sobre este
admirable Sacramento». [14] De esta forma, también se impide que
puedan los fieles revivir de algún modo la experiencia de los dos
discípulos de Emaús: “Entonces se les abrieron los ojos y lo
reconocieron”.
ES
DECIR, SE QUITA, SE ROBA LO SAGRADO A LA CELEBRACIÓN EUCARISTICA.
NO SE
PUEDE CAMBIAR LA LITURGIA PARA CONGRACIARSE CON QUIEN PAGA LA MISA.
Veamos:
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[31.] Coherentemente con lo que prometieron en el
rito de la sagrada Ordenación (LOS SACERDOTES) y cada año renuevan
dentro de la Misa Crismal (JUEVES SANTO), los presbíteros presidan «con
piedad y fielmente la celebración de los misterios de Cristo,
especialmente el sacrificio de la Eucaristía y el sacramento de la
reconciliación». [71] No vacíen el propio ministerio de su
significado profundo, deformando de manera arbitraria la celebración
litúrgica, ya sea con cambios, con mutilaciones o con añadidos. [72]
En efecto, dice San [59] Cese la práctica reprobable de que
sacerdotes, o diáconos, o bien fieles laicos, cambian y varían a su
propio arbitrio, aquí o allí, los textos de la sagrada Liturgia que
ellos pronuncian. Cuando hacen esto, convierten en inestable la
celebración de la sagrada Liturgia y no raramente adulteran el sentido
auténtico de la Liturgia.
[62.] No está permitido omitir o sustituir, arbitrariamente, las
lecturas bíblicas prescritas ni, sobre todo, cambiar «las lecturas y el
salmo responsorial, que contienen la Palabra de Dios, con otros textos
no bíblicos». [138]
LA
SANTA MISA NO ES UN ACTO SOCIAL, NI UN ACTO DE ORGULLO Y EXHIBICIONISMO
ANTE LA FAMILIA Y LOS AMIGOS, PARA HACER VER “YO SI SOY CREYENTE Y
USTEDES NO”, O PARA OBLIGAR A FAMILIARES Y AMIGOS DETERMINADOS, QUE
NUNCA VAN A LA IGLESIA A QUE ASISTAN FORZADAMENTE A UNA CELEBRACIÓN
EUCARÍSTICA. También existen personas “vivas” que de esta manera evaden
pagar las misas en las parroquias.
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[77.] La celebración de la santa Misa de ningún
modo puede ser intercalada como añadido a una cena común, ni unirse con
cualquier tipo de banquete. No se celebre la Misa, a no ser por
grave necesidad, sobre una mesa de comedor [159], o en el
comedor, o en el lugar que será utilizado para un convite, ni en
cualquier sala donde haya alimentos, ni los participantes en la Misa se
sentarán a la mesa, durante la celebración. [78.] No está
permitido relacionar la celebración de la Misa con acontecimientos
políticos o mundanos, o con otros elementos que no concuerden plenamente
con el Magisterio de la Iglesia Católica. Además, se debe evitar
totalmente la celebración de la Misa por el simple deseo de ostentación
o celebrarla según el estilo de otras ceremonias, especialmente
profanas, para que la Eucaristía no se vacíe de su significado auténtico.
LA
EUCARISTÍA ES PREFERIBLE CELEBRARLA SOLAMENTE EN LOS TEMPLOS CATÓLICOS Y
EN NINGÚN OTRO LUGAR PORQUE SE CORRE UN ALTO RIESGO DE VACIARLA DE LO
SAGRADO.
EL LUGAR DE LA CELEBRACIÓN DE LA SANTA MISA
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[108.] «La celebración eucarística se ha de
hacer en lugar sagrado, a no ser que, en un caso particular, la
necesidad exija otra cosa; en este caso, la celebración debe realizarse
en un lugar digno». [197] De la necesidad del caso juzgará,
habitualmente, el Obispo diocesano para su diócesis.
[109.] Nunca es lícito a un sacerdote celebrar la Eucaristía en un
templo o lugar sagrado de cualquier religión no cristiana.
ES
DECIR, SÓLO EL OBISPO PUEDE AUTORIZAR CELEBRAR LA SANTA MISA EN UN LUGAR
DIFERENTE DE LOS TEMPLOS.
SACERDOTES EN DESOBEDIENCIA
4.
DE AQUELLOS QUE HAN SIDO APARTADOS DEL ESTADO CLERICAL
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[168.] «El clérigo que, de acuerdo con la norma
del derecho, pierde el estado clerical», «se le prohíbe ejercer la
potestad de orden». [274] A este, por lo tanto, no le está permitido
celebrar los sacramentos bajo ningún pretexto, salvo en el caso
excepcional establecido por el derecho; [275] ni los fieles pueden
recurrir a él para la celebración, si no existe una justa causa que lo
permita, según la norma del canon 1335. [276] Además, estas
personas no hagan la homilía, [277] ni jamás asuman ninguna tarea o
ministerio en la celebración de la sagrada Liturgia, para evitar la
confusión entre los fieles y que sea oscurecida la verdad.
LO QUE PASA CUANDO HACEMOS QUE UN SACERDOTE COMETA UN ABUSO
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[169.] Cuando se comete un abuso en la
celebración de la sagrada Liturgia, verdaderamente se realiza una
falsificación de la liturgia católica. Ha escrito Santo Tomás: «incurre
en el vicio de falsedad quien de parte de la Iglesia ofrece el culto a
Dios, contrariamente a la forma establecida por la autoridad divina de
la Iglesia y su costumbre». [278]
Antes de invitar a un sacerdote a celebrar en su casa y en su mesa de
comedor, lo cual es prohibido, por lo menos tenga en cuenta lo
siguiente:
Fíjese si de verdad es sacerdote.
Exíjale su credencial como sacerdote.
Si
es sacerdote de comunidad y no vive con la comunidad está en
desobediencia a su superior.
Pregúntele en qué parroquia trabaja.
Si
tiene dudas llame al Palacio Episcopal, sede del Cardenal Primado. Allí
una religiosa está encargada de la lista de sacerdotes en desobediencia
y de los falsos. El teléfono es 3505511.
Ojo,
no lleve a su casa a cualquier persona, fíjese bien para que no se lleve
sorpresas desagradables, para que no sea estafado. Existe un señor Alías
“Didino” que cobra hasta $150,000 por orar en las casas y es un falso
sacerdote. Y así muchos ejemplos. Es mejor, es preferible pagar las
misas en las parroquias y dejar la comodidad.
COMO
CREYENTES ACTUEMOS CORRECTAMENTE, OBEDEZCAMOS LOS DOCUMENTOS PONTIFICIOS
EN BIEN DE NUESTRA AMADA IGLESIA CATÓLICA.
NO
SEAMOS PIEDRA DE TROPIEZO PARA LOS SACERDOTES.
¿
ESTAMOS CON CRISTO (REPRESENTADO EN EL PAPA) O ESTAMOS CONTRA EL, A
FAVOR DE NUESTRA COMODIDAD Y NUESTRO EGOISMO ?
¡
QUE DIOS Y LA VIRGEN NOS BENDIGAN ¡