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23. La doble moral

Adolfo Carreto / www.avmradio.org

Los obispos de la iglesia anglicana han emitido una condena radical a Tony Blair y a Bush denunciando una doble moral.

Los obispos de la iglesia anglicana le han caído de lleno a Tony Blair, y de qué manera. Los obispos anglicanos tienen mucho peso en el Reino Unido porque el Reino Unido es un reino muy especial en eso de los asuntos religiosos. A diferencia de la mayor parte de los regímenes políticos de todo el mundo, los cuales van asentando su confesionalidad, Gran Bretaña es una nación confesional, y la reina es la máxima figura de la religión anglicana, vale decir, de la confesión del reino. En Estados Unidos Bush puede tener su Dios, pero no es el Dios de la nación; en España Aznar puede tener también el suyo, pero tampoco es el dios oficial de la nación. El caso del Reino Unido es distinto. El grito de Dios salve a la reina es casi el mismo de que la reina salva al Dios de su nación.

Pues bien, los obispos anglicanos, encabezados por el de Canterbury, a quien tildan de progresista, y secundados por el de York, a quien identifican como conservador, han emitido una condena radical tanto a Tony Blair como a George W. Bush denunciando una doble moral. Esta condena no es absolutamente baladí. Los obispos tildan de brutal e indecente el tratamiento que se ha dado a los prisioneros iraquíes al igual que los procedimientos para iniciar una guerra que aparentemente llevaba el sello de cruzada pero que ha terminado siendo la más degradante de las mentiras. Pero quizá lo que sea todavía peor y que no sabemos hasta dónde nos puede conducir: “los obispos, tras condenar las violaciones del derecho internacional por parte de Blair y la casa Blanca, tanto en la invasión a Iraq como en el ulterior trato denigrante de los presos, expresan su dolor por el incremento de la “islamofobia” y las consecuencias negativas de todo el proceso para las relaciones interraciales en el Reino Unido, el país europeo con mayor número de matrimonios mixtos”.

Estos hombres, en nombre de la religión, que es lo que más molesta, nos han empujado hacia la siembra de un sentimiento antirreligioso. La islamofobia no es más que eso. La siembra del odio entre dos tipos de creencias no solamente con muchos adherentes en todo el mundo sino con mucho peso en las relaciones internacionales.

Aplaudo esta actitud valiente de los obispos de la iglesia anglicana: la doble moral hoy día es doble pecado, por todas las consecuencias que esto conlleva. Lo peor de todo es que estos desaguisados cuesta muchísimo tiempo recomponerlos y tanto el señor Bush como el señor Blair nos han hecho dar un paso atrás en la historia, en la convivencia y en la paz. No creo que Blair les haga mucho caso, desde luego, Bush, ninguno. Pero es de agradecer que los líderes religiosos pongan a la moral en su sitio. Incluso a la moral política.

 
 

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