La droga que se enchufa
Hace tiempo en Estados Unidos circularon una serie de estampillas con
motivos de comiquitas, las cuales se caracterizaban porque, por iba
adherida la sustancia química LSD.
Mucho ha preocupado a los educadores, y a los investigadores
comunicacionales, esta técnica comunicacional, supuestamente dedicada a
los niños, la cual conocemos como dibujos animados o comiquitas.
Investigadores de la comunicación e investigadores del comportamiento
humano no dudan en afirmar que la mayor parte de los mensajes transmitidos
en forma de comiquita llevan un alto porcentaje de significados ocultos,
una alta dosis de mensajes impregnados de ideología, los cuales
condicionan ya el comportamiento de los niños. Tales investigadores no han
dudado en llamar “droga” a los mensajes ocultos transmitidos mediante esta
técnica de la comiquita. Porque, aunque suene a cómico, no se trata de
nada cómico.
Pero no es a esta droga a la que queremos referirnos sino a una droga
química, la conocida con el nombre de LSD. Hace tiempo en Estados Unidos
circularon una serie de estampillas con motivos de comiquitas, producidas
clandestinamente, las cuales se caracterizaban porque, por el lado donde
normalmente va la goma de pegar, iba adherida la sustancia química LSD.
La
noticia confirmaba que estas estampillas “a primera vista semejan otras
que los niños de todas las edades gustan pegar en sus bultos y cuadernos y
traen dibujos de Mickey Mouse, Snoopy y otros personajes que aparecen en
los cartones”.. Sospechan las autoridades que se invirtieron millones de
dólares en esta nueva forma de divulgar la droga y de conseguir más
adictos.
Por
supuesto, hubo pronunciamientos en torno al fenómeno. Primero, los centros
educativos cursaron cartas de alerta a los padres y representantes de los
niños para que vigilen y no dejen que sus hijos caigan en la trampa de la
comiquita. A su vez, el doctor Walter Cain, entonces superintendente
educacional en Nueva York, manifestó: “El peligro no sólo está en que el
niño lama o trague la estampilla, también puede ser mortal si se la pega
en la piel. El LSD tiene el infausto poder de viajar a través de los poros
y se sabe de varios casos de personas intoxicadas sin saberlo, que han
estado en contacto accidental con un paquete conteniendo la sustancia”.
Mire usted por donde, los dibujos animados, Mickey Mouse y cuadrilla,
pueden tener, sin saberlo, dos tipos de droga: la droga espiritual y la
droga física. Si la droga es droga, cualquiera de las dos es nefasta, pero
ya que es más estrambótica la de LSD, desde aquí queremos lanzar un alerta
no solamente a los padres y representantes de nuestros muchachos sino
también a las autoridades para que, a tiempo, corten esta nueva y
clandestina infiltración. Si no podemos zanjar la infiltración cultural,
al menos cortemos esta del LSD en forma de inocentes comiquitas.
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