Verdadero camino de libertad
Miguel Rivilla San Martín
El
Decálogo es el mejor camino de libertad que se le ha dado al ser humano.
No
son muchas las personas creyentes e incluso practicantes, que enfocan
correctamente los mandamientos de la Ley de Dios. Una gran mayoría sólo
ven en ellos –quizá fruto de una desacertada educación o catequesis
-prohibiciones, vetos, exclusiones, preceptos negativos, obstáculos a su
libertad etc.. De aquí suele brotar, frecuentemente, una conciencia
transgresora, culpabilizadora, achatada y sin apenas horizontes. Nada más
incorrecto.
El
Decálogo es el mejor camino de libertad que se le ha dado al ser humano.
Quien hace el mal a ciencia y conciencia, es esclavo del mal, del pecado,
del vicio, de sus pasiones etc. Quien hace y cumple la voluntad de
Dios-Padre, -claramente expresada en sus Mandamientos- obra como un buen
hijo, se siente plenamente libre y sobre todo se asemeja a Dios, que es el
ser libre por excelencia.
DIOS ES AMOR. Jesús, el Hijo de Dios, nos compendió sus mandamientos, en
dos preceptos, eminentemente positivos: Amar a Dios con toda la mente, con
todas las fuerzas y con todo el corazón y amar al prójimo como a uno
mismo. "En esto consiste la Ley entera y los profetas".Más tarde, para que
no se dispersasen ni las fuerzas ni la atención de sus seguidores, lo
redujo todo a un único mandamiento, su mandamiento, el del AMOR.
Quien ama de verdad y está lleno su corazón de amor, se coloca en la
órbita divina y se va asemejando con Dios, fuente de todo amor, hasta
llegar a identificarse plenamente con El, que es la meta de toda persona.
|