Mejorar y saborear la vida
Miguel Rivilla San Martín
Ha
escrito un decálogo que puede servir para mejorar y saborear la vida.
Esencialmente todos los humanos vivimos la misma vida, que no es otra
cosa, que el transcurrir del tiempo y la suma de los días y los años .La
gran diferencia no está tanto en vivir unas personas más años que otras,
ni siquiera en distintas, diversas y cambiantes circunstancias de espacio,
lugar y tiempo, cuanto en vivir satisfactoriamente los años y el tiempo
que se nos regala. He aquí la clave de la felicidad.
Cada cual, consciente o inconscientemente, se ha fijado una meta y con
ella unos medios para lograrla. En esta elección de la meta y los medios,
radica la diferencia fundamental de las personas: su felicidad y
realización personal o el fracaso e infelicidad de sus existencias.
Tengo un buen amigo, José María, a quien nada material le falta en la vida
para ser feliz: juventud, salud, dinero, buena colocación, cultura, una
estupenda familia, etc. y ,sin embargo, siempre que me habla o escribe, no
puede ocultar su insatisfacción creciente. No proviene ésta, de su falta
de fe cristiana, la cual cultiva y practica con normalidad, sino más bien
- como él manifiesta - por un desenfoque de la realidad que le rodea y en
la cual vive inmerso en el trabajo, en casa y en la sociedad.
He
aquí cómo se expresa en una de sus misivas:"La monotonía de mi trabajo, de
lo cotidiano, me resulta insoportable y perjudicial. Tengo que cambiar,
pero no sé cómo. A mí me quitan mis escritos y mis lecturas y no soy el
mismo. No me reconocería, así es que deberé aprender a leer amaneceres, a
escribir huellas en los senderos de los atardeceres. A no estar tanto
tiempo sentado. A estar más con los amigos, a ir a ver pasar los trenes, a
visitar conocidos y familiares, a los que hace años no les veo la cara. A
salir al parque a tomar el sol, a dejar un poco la tinta del papel
periódico por las miradas a las caras de la gente. A aprender a leer otros
signos que estén impresos en la sonrisa de los niños, en las caras de los
ancianos y en las de los necesitados. Leer otros mensajes que son quizás
más tristes que las noticias de los diarios de las radios, de los
telediarios....
Ha
escrito un precioso DECÁLOGO, que puede servir o otras personas y que por
su interés transcribo íntegramente.
1-Tomarme la vida con tranquilidad
2-Buscar el lado amable de las cosas y de las personas.
3-Descansar siempre de las tensiones emocionales y no rumiar los disgustos
y contrariedades de la vida
4-Dar gracias a Dios por estar vivo y ver un nuevo día al amanecer y
volver a dárselas al anochecer..
5-Escuchar el sonido del silencio y huir de lugares donde se desparrame
ruido.
6-Estar al lado de familiares y amigos en el momento de sus cuitas y de
sus alegrías.
7-Ayudar a quien ni siquiera nos pide ayuda, pero nos necesita.
8-Enseñar todos los días algo de nuestras experiencias a los demás e
intentar aprender algo de ellos.
9-Disfrutar de las cosas sencillas que están ahí , a nuestro lado y nos
pasan desapercibidas.
10-Ser condescendiente y tolerante con nuestros compañeros de profesión.
Creo que este decálogo como las sinceras palabras de mi amigo, José
María., contienen la suficiente dosis de experiencia y sentido común para
que puedan ser asumidas por otras personas que de verdad quieran mejorar y
saborear la vida.
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